El senador estadounidense Bernie Sanders ha impulsado una serie de iniciativas legislativas que buscan transformar la distribución de la riqueza tecnológica, proponiendo que la sociedad posea el 50 por ciento de las compañías líderes en inteligencia artificial (IA). A través del proyecto American AI Sovereign Wealth Fund Act, presentado en junio de 2026, se pretende crear un fondo soberano financiado mediante un impuesto extraordinario en acciones para otorgar esta participación al público.
La propuesta establece que las acciones de estas grandes tecnológicas se administrarían mediante una comisión independiente compuesta por siete miembros, quienes serían nombrados por la presidencia y confirmados por el Senado. Esta entidad tendría la responsabilidad de ejercer los derechos de voto para salvaguardar los intereses de la ciudadanía, exigiendo además que las empresas mantengan separados sus negocios de IA de otras actividades comerciales.
Fundamentos de la propuesta económica y social
El planteamiento de Sanders se basa en la idea de que la inteligencia artificial se construye utilizando un acervo de conocimientos, obras y experiencias acumuladas colectivamente por la humanidad, incluyendo libros, investigaciones, periodismo y programas informáticos. Bajo esta premisa, el senador argumenta que la contribución social justifica una distribución compartida de los beneficios económicos derivados de dicha tecnología.
De acuerdo con las estimaciones de su oficina, el fondo soberano podría alcanzar un valor inicial de siete billones de dólares. De implementarse un reparto anual del cinco por ciento de este capital, se proyecta que cada persona podría recibir pagos superiores a los mil dólares, recursos que podrían destinarse al financiamiento de servicios esenciales como educación, salud y vivienda.
Regulación y control de la inteligencia artificial
Además de la creación del fondo, Sanders presentó en septiembre de 2026, junto al representante Greg Casar, una iniciativa para frenar el avance descontrolado de la tecnología. Esta medida incluye la prohibición de la superinteligencia artificial, una pausa en el desarrollo de sistemas avanzados hasta que existan controles federales claros y la creación de un Departamento de Inteligencia Artificial.
Estas propuestas buscan mitigar los riesgos de sistemas que puedan sobrepasar la capacidad de control humano, planteando un debate profundo sobre la seguridad, la autoridad pública y la propiedad en la era tecnológica. El enfoque de Sanders mantiene una línea de pensamiento que vincula la ética económica con el bienestar común, una postura que el diplomático dominicano Víctor Grimaldi recordó haber escuchado del senador desde su encuentro en el Vaticano en 2016.

