Un consorcio de investigación internacional, en el que participa el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA-CSIC), trabaja en un proyecto para proteger la supervivencia de los fresnos y los robles. El objetivo central es utilizar la edición genética para acelerar el proceso de floración de estos árboles, reduciendo el tiempo de los cruces de décadas a tan solo unos meses.
La iniciativa está encabezada por el centro Rothamsted Research, ubicado en el Reino Unido, y busca combatir las amenazas que enfrentan estas especies, especialmente el fresno. Este árbol se encuentra en peligro debido a la presencia de un hongo invasor llamado Hymenoscyphus fraxineus y al escarabajo esmeralda, un insecto que se ha desplazado desde Rusia hacia Europa.
Estrategia de adaptación acelerada
El método tradicional de mejora genética, que consiste en cruzar ejemplares con rasgos excepcionales y seleccionar a su descendencia, resulta demasiado lento para la velocidad de las amenazas actuales. Según explicó Sergio Cerezo, quien dirige el Servicio de Edición Genética y Bioinformática del IRNASA-CSIC, los árboles son biológicamente distintos a los cultivos anuales y pueden tardar décadas en florecer.
Para superar este obstáculo, el proyecto emplea herramientas biotecnológicas que permiten que la floración ocurra en meses. El plan consiste en realizar modificaciones genéticas dirigidas para acelerar el proceso, pero con la intención de eliminarlas posteriormente. De este modo, se obtendrán árboles que hereden rasgos de resistencia natural sin estar modificados genéticamente de forma permanente.
“la biotecnología es, simplemente, un vehículo para acelerar el cruzamiento, pero el producto final serán árboles que no estarán modificados genéticamente, garantizando la conservación de estas especies”
El experto aclaró que el propósito es que el producto final mantenga la esencia natural de la especie, garantizando su conservación a largo plazo.
Colaboración internacional y financiamiento
Además del IRNASA-CSIC y Rothamsted Research, el proyecto involucra a la Universidad de Birmingham y a los Kew Gardens de Londres. Mientras que el equipo de Birmingham se enfoca en el estudio del roble, los especialistas de Kew Gardens aportan su experiencia en la secuenciación del genoma del fresno y la identificación de marcadores de resistencia.
Este esfuerzo cuenta con el respaldo financiero de la Advanced Research + Invention Agency (ARIA) del Reino Unido, a través de su programa Accelerated Adaptation, el cual dispone de un presupuesto de 54 millones de libras esterlinas. La meta final es desarrollar plataformas tecnológicas que puedan aplicarse a otras especies en riesgo por el cambio climático y las plagas, evitando la pérdida de biodiversidad y protegiendo los ecosistemas globales.

