Este 5 de noviembre se celebra el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, una fecha establecida para reconocer la labor fundamental que realizan tanto familiares como profesionales en el apoyo a personas con discapacidad, enfermos o adultos mayores. La jornada busca visibilizar la importancia de quienes sostienen la vida de personas en situación de dependencia, resaltando que esta labor no debe implicar el abandono de la propia existencia.
Reivindicación de derechos y apoyo institucional
La conmemoración, que fue instaurada por la Asamblea General de la ONU en 2014, tiene como propósito sensibilizar a la sociedad sobre el trabajo, muchas veces invisible, que realizan millones de personas. En este contexto, el Gobierno de España ha señalado que el objetivo es «sensibilizar, concienciar y llamar la atención sobre la labor, muchas veces silenciosa, que día a día realizan millones de personas que cuidan de otras, debido a su situación de dependencia, así como para honrar la figura del cuidador/a».
Como parte de las actividades por este día, la Plataforma Estatal de Cuidadoras Principales organizó una concentración en la Puerta del Sol, en Madrid, con el fin de exigir mayor protección y derechos. La actriz Assumpta Serna, quien respalda a la Plataforma Dorada, enfatizó la necesidad de un cambio en la percepción social de esta tarea, afirmando que
“cuidar no puede significar renunciar a la propia vida. No puede significar quedarse sin derechos, protección y sin reconocimiento”
y añadió:
“Tarde o temprano seremos cuidadores o necesitaremos uno”
.
El impacto en la vida cotidiana de los cuidadores
La labor de cuidado implica responsabilidades constantes que van desde acompañar a terapias y administrar medicinas, hasta estar disponible de forma ininterrumpida. Según explicaron miembros de la Plataforma Estatal de Cuidadoras Principales, estas tareas frecuentemente obligan a las personas a abandonar sus empleos, lo que conlleva una pérdida de ingresos y de tiempo personal, por lo que luchan para que
“esa realidad tenga reconocimiento y respuesta”
.
Por su parte, Miguel Galera, un joven con lesión medular, compartió su testimonio sobre la relevancia de este apoyo. Galera agradeció el esfuerzo de quienes cuidan en situaciones de vulnerabilidad, destacando que la tarea es compleja porque implica organizar horarios y resolver imprevistos constantemente.
“Gracias a todas aquellas personas que cuidan en momentos de vulnerabilidad, durante mucho tiempo o toda la vida. Gracias por todo ese esfuerzo que a veces no se ve, porque no es solo cuidar. Es organizar horarios, resolver imprevistos que ocurren y tener que aprender cosas sobre la marcha”
, señaló.
Finalmente, el joven también resaltó la importancia de respetar la autonomía de las personas cuidadas, mencionando que en ocasiones el mejor apoyo es simplemente estar presente sin intervenir excesivamente. Concluyó recordando que
“quien cuida tiene su propia vida”
y que para cumplir con esta labor se requieren recursos, tiempo y apoyo que no siempre están disponibles.

