La jueza sudafricana Navanethem ‘Navi’ Pillay ha sido distinguida con el Premio Nobel de la Paz 2026. El Comité Nobel en Oslo reconoció su trayectoria en la promoción de un sistema jurídico global que permita procesar crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio.
Pillay, de 85 años, cuenta con una carrera marcada por su labor en organismos multilaterales. Ha desempeñado cargos de alta relevancia como magistrada del Tribunal Superior de Sudáfrica, presidenta del Tribunal Penal Internacional de Ruanda y miembro de la Corte Penal Internacional. Además, fungió como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, desde donde documentó violaciones a los derechos fundamentales en regiones como Siria, Sri Lanka y Gaza.
Impacto en la justicia global y el conflicto en Gaza
Uno de los hitos que impulsó este reconocimiento fue su presidencia en la comisión independiente de la ONU, la cual determinó que Israel cometía genocidio en la Franja de Gaza tras la ofensiva iniciada por Binyamín Netanyahu en respuesta a los ataques de Hamás en octubre de 2023. La jueza calificó este conflicto como el más doloroso de los que ha tenido que analizar profesionalmente.
El presidente del Comité noruego, Joergen Watne Frydnes, destacó que la labor de la galardonada ha facilitado que tanto líderes nacionales como Estados enfrenten responsabilidades legales. Durante la lectura de los motivos, señaló que su compromiso con la dignidad humana representa una esperanza para la construcción de un mundo más pacífico, alineándose con el legado de Alfred Nobel.
Contexto político internacional
El otorgamiento de este premio ocurre en un clima de tensión política, especialmente en relación con las posturas de Estados Unidos. El reconocimiento refuerza la autoridad de tribunales como la Corte Penal Internacional, una institución que el gobierno de Donald Trump, a través de su secretario de Estado, Marco Rubio, ha manifestado su intención de desmantelar.
La elección de Pillay también contrasta con las controversias de años anteriores, donde el expresidente estadounidense había reclamado para sí el galardón y criticado premios otorgados a figuras de oposición, como ocurrió con la venezolana María Corina Machado. El anuncio del Nobel de la Paz se realizará formalmente en la gala de entrega el próximo 10 de diciembre en Oslo.

