Un análisis detallado del comportamiento comercial de la República Dominicana durante el periodo comprendido entre 2002 y 2025 muestra una transformación en los flujos de intercambio, marcada por la diversificación de mercados y una creciente dependencia de las importaciones. Los datos, basados en el ITC Trade Map, evidencian que, aunque el país ha logrado ampliar sus destinos de exportación, la estructura comercial sigue enfrentando retos significativos en términos de competitividad y equilibrio de la balanza.
Relación comercial con Estados Unidos y el DR-CAFTA
En cuanto a la relación con Estados Unidos, se observa una reducción en su peso dentro de las exportaciones dominicanas, pasando de un 86.2% en 2002 a un 53.5% en 2025. No obstante, esta cifra no implica que se haya superado la dependencia, ya que el país norteamericano sigue concentrando más de la mitad de las ventas externas y es el motor principal de las remesas, el turismo y la inversión extranjera. Cualquier ajuste en las políticas de seguridad económica o migratoria de EE. UU. impacta de forma directa al bienestar dominicano.
Respecto al tratado DR-CAFTA, el informe señala que su aprovechamiento ha sido limitado. Aunque facilitó reglas estables, el crecimiento de las exportaciones hacia Estados Unidos tuvo una tasa anual compuesta de apenas 2.2% entre 2007 y 2025. Se destaca que la expansión comercial observada a partir de 2013 se debió más a la diversificación de las zonas francas que a un efecto automático del acuerdo comercial.
Crecimiento en mercados de Haití, India y China
Haití se ha consolidado como un actor clave para la economía nacional, pasando de comprar US$208 millones en 2002 a US$1,203 millones en 2025. Este mercado ha absorbido, en promedio, más del 10% de las exportaciones del país, generando un superávit bilateral cercano a los US$1,200 millones en 2025. Este fenómeno resalta la oportunidad de fortalecer una estrategia basada en la cercanía logística y la oferta de productos procesados y farmacéuticos.
Por otro lado, el ascenso de la India es notable, convirtiéndose en el segundo receptor de productos dominicanos en 2025 con un 11% de participación. En contraste, la relación con China muestra una fuerte asimetría: mientras las importaciones desde el gigante asiático crecieron de US$274 millones a casi US$6,000 millones, las exportaciones dominicanas hacia ese mercado permanecen en niveles reducidos, influenciadas por la alta competitividad de la manufactura china y la demanda interna de tecnología y maquinaria.
Desafíos de la balanza comercial y acuerdos europeos
El análisis también aborda el desempeño del Acuerdo con la Unión Europea (EPA). A pesar de que las exportaciones crecieron a una tasa anual del 6.7% desde 2009, este avance fue superado por el crecimiento de las importaciones (8.2%), lo que impidió un cambio real en el peso del mercado europeo. De hecho, en 2025, las ventas a Haití superaron a las realizadas hacia los 27 países de la Unión Europea.
Finalmente, el déficit comercial ha mostrado una tendencia creciente, pasando de US$4.27 mil millones en 2002 a US$17.71 mil millones en 2025. Esta situación refleja que la capacidad de importación del país supera ampliamente su capacidad exportadora, condicionada por una oferta nacional que aún requiere mayor diversificación y competitividad para aprovechar plenamente los tratados de libre comercio.

