La industria de la construcción en la República Dominicana da un paso importante hacia la modernización con la instalación de un avanzado sistema modular de Moldtech para la fabricación de vigas de hormigón tipo I. Este equipamiento, ya operativo en el país, permite la producción de piezas de hasta 43 metros de largo y ofrece versatilidad para trabajar con tres alturas distintas, fortaleciendo la capacidad de las plantas locales para adoptar procesos industrializados.
La llegada de esta tecnología responde a la creciente necesidad del sector constructivo dominicano de optimizar recursos y mejorar la planificación de sus obras mediante la prefabricación. Al trasladar parte del proceso constructivo a entornos controlados como las fábricas, se busca una mayor eficiencia en el desarrollo de infraestructuras nacionales.
Capacidad técnica y versatilidad del sistema
El nuevo conjunto de laterales instalado destaca por su capacidad de adaptación. Gracias a un diseño modular compuesto por cuatro módulos de diez metros y uno de tres metros, el sistema alcanza una longitud total de 43 metros. Además, su configuración permite fabricar vigas con alturas de 1,30, 1,50 y 1,80 metros, utilizando componentes superiores, inferiores e intermedios que se ajustan según el requerimiento de producción.
Para garantizar la calidad en piezas de estas dimensiones, el equipo cuenta con un sistema de vibración neumática integrado a lo largo de los laterales. Este mecanismo asegura una compactación óptima del hormigón durante el llenado, un paso crítico para la resistencia de las vigas de gran escala.
Optimización de la producción y logística
El suministro de Moldtech no se limita al molde, sino que incluye un útil de elevación especializado para el manejo seguro de las estructuras laterales. Esta herramienta facilita las maniobras de montaje y movimiento dentro de la planta, integrando la seguridad y la eficiencia desde la fase de diseño.
La implementación de estos sistemas modulares permite a las plantas dominicanas organizar su producción de forma más inteligente, fabricando diferentes tipos de vigas con una base común sin necesidad de adquirir equipos totalmente distintos para cada medida. Esto representa un avance en la conexión entre el diseño estructural y la realidad operativa de las obras en el territorio nacional.

