La organización binacional Fundación Zile solicitó formalmente al Ministerio de Deportes y Recreación (Miderec) que precise el alcance de la medida que impide a clubes y selecciones de Haití utilizar instalaciones deportivas en la República Dominicana. La entidad advirtió que la falta de claridad en esta disposición podría terminar afectando injustamente a los equipos de la comunidad haitiana que residen en el país y participan en actividades locales.
El pedido surge tras las declaraciones del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, respecto al encuentro entre el Portmore United de Jamaica y el Violette Athletic Club de Haití, programado para el 20 de octubre en el estadio Cibao FC, ubicado en el campus de la PUCMM en Santiago. La Fundación Zile recordó que el club haitiano ha utilizado dicho recinto privado desde el año 2022 mediante el pago de las cuotas correspondientes.
Confusión en las disposiciones oficiales
Edwin Paraison, director ejecutivo de la Fundación Zile, señaló que las instrucciones del gobierno han sido contradictorias, lo que genera incertidumbre en el sector deportivo. Según Paraison, las comunicaciones han cambiado de una prohibición general para la selección masculina a permitirles jugar como visitantes, para finalmente incluir también a los clubes haitianos.
“Si cada nuevo partido obliga al ministro a formular otra aclaración, resulta evidente que la comunicación inicial fue muy confusa. Hace falta una disposición formal que establezca el alcance, las condiciones y la duración de la medida”
La controversia tiene su origen en un partido de la Liga de Naciones de la Concacaf celebrado el pasado 1 de octubre en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, donde Haití venció 4-1 a su rival. Tras ese evento, se registraron incidentes de aglomeración en los accesos al estadio y daños en una de las puertas, situaciones que la Federación Dominicana de Fútbol ya reparó tras reconocer fallas en la organización.
Preocupación por el impacto en la convivencia
La organización manifestó su inquietud por cómo esta restricción podría perjudicar torneos universitarios, actividades de confraternidad y el torneo de amistad dominico-haitiano que la misma fundación organiza cada año. Paraison enfatizó que no se debe castigar a deportistas y equipos ajenos a los incidentes ocurridos en el estadio olímpico.
“Un incidente localizado y unas declaraciones de un jugador consideradas ofensivas no justifican extender una sanción a equipos y deportistas ajenos a esos hechos. Corresponde definir las responsabilidades y aprender de esa experiencia para hacerlo mejor en el futuro”
Finalmente, la entidad propuso que se establezca un diálogo entre las autoridades deportivas y las federaciones de ambas naciones, con el apoyo de la Concacaf, para crear protocolos de seguridad y organización. La Fundación Zile instó a evitar que las tensiones políticas afecten los espacios de encuentro deportivo y pidió una investigación independiente sobre lo sucedido en el Estadio Olímpico para esclarecer los hechos.

