El Gobierno de la República Dominicana ha decidido contratar servicios de asesoría jurídica en Rusia para investigar la situación de varios dominicanos que, presuntamente, terminaron involucrados en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Esta medida busca evaluar los contratos que vinculan a estos ciudadanos con actividades de guerra y encontrar vías legales para brindarles auxilio.
Para avanzar con este proceso, una comisión del Ministerio de Relaciones Exteriores tiene programado viajar a Moscú este miércoles 21 de octubre. El objetivo de la misión es intensificar las tareas de protección, asistencia y seguimiento de los casos que han llegado a conocimiento de las autoridades dominicanas.
Misión diplomática en territorio ruso
La delegación que viajará al país euroasiático estará liderada por el viceministro de Asuntos Consulares y Migratorios, Opinio Díaz Vargas, junto al director de Protección a Nacionales en el Exterior, Miguel Reyes Taveras. Durante su estancia, buscarán establecer contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia para obtener datos actualizados de los afectados y revisar sus expedientes.
Este esfuerzo contará con el apoyo directo de la Embajada dominicana en Moscú, bajo el mando del embajador Alejandro Arias Zarzuela. El Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que, bajo la gestión del presidente Luis Abinader, la seguridad de los dominicanos fuera del país es un tema prioritario en la política exterior.
Relatos de engaño y precariedad
Las denuncias de los dominicanos en la zona de conflicto son alarmantes. Se ha reportado que muchos fueron engañados con promesas de empleos civiles. Por ejemplo, Michael Enrique Campuzano, de Haina, habría viajado con la idea de trabajar como chofer, pero se encuentra equipado con fusil de asalto y chaleco militar. Asimismo, Francis Campusano, residente en Bajos de Haina, denunció haber firmado un contrato sin entender su contenido y haber recibido una insignia militar.
Los testimonios describen condiciones de vida extremas, incluyendo caminatas de más de 12 kilómetros y una alimentación mínima consistente solo en té y un pan al día. Además, algunos afectados señalaron que sus pertenencias personales fueron destruidas por las fuerzas de control para borrar rastros.
Ante el miedo por sus vidas, algunos ciudadanos han expresado su disposición a enfrentar consecuencias legales o económicas con tal de volver a casa.
“Yo me comprometo con el canciller y el presidente. Si quieren que me prendan en el aeropuerto, que me lleven preso el tiempo que piensen necesario o me pongan a trabajar allá para pagar el dinero del pasaje y el entrenamiento. Nosotros no queremos robarle dinero a nadie, lo que queremos es salir de este engaño”
manifestó Juan Carlos de la Cruz, uno de los afectados.
Por otro lado, investigaciones lideradas por Carlos Manuel Sánchez Díaz, del CDDH, en zonas como San Cristóbal, han arrojado que cerca de 150 dominicanos salieron del país bajo engaños, aunque también se confirmó la salida de un grupo que sí tenía conocimiento de su destino militar.

