El Gobierno de la República Dominicana informó este jueves que no tiene planes de cerrar la frontera con Haití, a pesar de la creciente inestabilidad que atraviesa la nación vecina. La decisión se mantiene firme aun cuando la tensión ha escalado en Haití tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños pertenecientes a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), quienes fueron víctimas de una emboscada el pasado domingo en las cercanías de la capital haitiana.
Evaluación de la seguridad nacional
Para analizar la situación, el teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre sostuvo una reunión este jueves con los comandantes generales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Durante el encuentro, las autoridades militares examinaron los hechos recientes en Haití y cómo estos podrían impactar la seguridad nacional y la estabilidad en la zona fronteriza.
A través de un comunicado, el Ministerio de Defensa aclaró que, en este momento, no existen condiciones que justifiquen el cierre del paso fronterizo ni que obliguen a alterar la dinámica de las comunidades que residen en la zona. No obstante, las autoridades dominicanas aseguraron que continuarán monitoreando de cerca el panorama en Haití.
Contexto de la tensión en Haití
La crisis de seguridad en Haití se ha intensificado en Puerto Príncipe, especialmente en la comuna de Croix-des-Bouquets, en la zona de Santos. Allí se han desplegado operativos para localizar a los cuatro militares de El Salvador que desaparecieron tras el ataque sufrido durante sus labores.
Ante este escenario, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, lanzó una advertencia a las bandas criminales en Haití, exigiendo la liberación inmediata y sin daño de los militares, bajo la amenaza de ejecutar represalias si no se cumple con su petición.

