La administración del presidente Luis Abinader cumple seis años el próximo 16 de agosto, y la coyuntura sirve para repasar los principales aciertos de su gestión frente a crisis globales sin precedentes, según un análisis del economista Arturo Martínez Moya.
Superación de la crisis sanitaria y control inflacionario
El primer gran desafío fue la pandemia de Covid-19. El gobierno actuó con rapidez para gestionar y obtener recursos externos que permitieran importar vacunas desde China, Estados Unidos y Europa, logrando vacunar de manera gratuita a los 10.448 millones de dominicanos que conformaban la población total en 2020. Como resultado, República Dominicana se convirtió en el primer país de la región en dejar atrás la emergencia sanitaria.
La forma exitosa en que se manejó la pandemia ayudó a comprender cómo la política económica debe responder ante crisis imprevistas. Para enfrentar la brutal inflación mundial posterior, la Junta Monetaria y el Banco Central aplicaron medidas monetarias orientadas a generar desinflación. El aumento interanual de precios, que había escalado a 10.48% en mayo de 2021, bajó hasta 4.43% en mayo de 2023, una reducción de 605 puntos porcentuales en 25 meses. En contraste, la Reserva Federal de Estados Unidos asumió que el alza de precios era coyuntural, por lo que demoró hasta 2022 y 2024 en endurecer su política monetaria.
Crecimiento económico y estabilidad
Una vez superada la crisis de precios, el gobierno y el Banco Central giraron la política fiscal y monetaria para privilegiar el crecimiento de la economía, recuperar empleos perdidos y crear nuevas plazas laborales. Las estadísticas reflejan resultados muy positivos: el PIB per cápita en dólares estadounidenses se multiplicó por 1.57 veces, pasando de US$7,501.3 en 2020 a US$11,753.8 en 2025, un aumento acumulado de US$4,252.5, equivalente a US$708.75 anuales. Esta cifra supera 3.2 veces el incremento medio anual registrado en los 16 años anteriores, cuando el PIB per cápita pasó de US$4,004.4 en 2005 a US$7,511.3 en 2020, con un aumento anual de apenas US$219.18.
Estos avances económicos históricos se dieron en un contexto de estabilidad política, jurídica y de precios macroeconómicos, factores clave para los inversionistas extranjeros. La evidencia es el creciente flujo de inversión extranjera directa, que acumuló US$21,241.8 millones entre 2021 y 2025, un promedio anual de US$4,248.4 millones, con lo que la economía financió holgadamente el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos, que sumó US$19,106.4 millones en el mismo período.
Desafíos externos y manejo de la deuda
Actualmente, el gobierno de Abinader enfrenta medidas proteccionistas de la administración de Donald Trump, quien recientemente sustituyó el arancel generalizado de 10% por otro de 12.5% que aplica a 60 países, incluyendo a República Dominicana. La intención es reducir el déficit externo de Estados Unidos, pero el economista Martínez Moya señala que el problema no se resuelve con aranceles, sino que el desfase se origina en la diferencia entre el ahorro y la inversión internos estadounidenses, que se refleja en su déficit de cuenta corriente. Para reducirlo, sugiere que el gobierno federal debe recortar su gasto.
En cuanto a la deuda pública como porcentaje del PIB, durante los seis años de gobierno de Abinader se redujo 8.8 puntos porcentuales, de 56.9% en 2020 a 48.1% en diciembre de 2025, y aún más si se considera hasta junio de 2026, estableciendo un récord histórico. En contraste, entre 2005 y 2020, la deuda había aumentado 37.9 puntos porcentuales, de 19.0% a 56.9%.
El análisis concluye que los resultados alcanzados en solo seis años, guardando las distancias, pueden compararse con el New Deal del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, que impulsó políticas expansivas para superar la Gran Depresión de 1930. La razón es que en siete meses República Dominicana recuperó el 100% del volumen del PIB real perdido (-7.9%) en 2020, la recuperación más rápida de la región.

