La reputación de Argentina en el escenario mundial experimentó un crecimiento significativo al alcanzar la posición 38 en el ranking global de “Mejores Países” (Best Countries). Este avance marca un salto importante respecto al año 2023, cuando la nación se encontraba en el lugar 60 de la lista.
El informe, producto de una colaboración entre la consultora de comunicaciones WPP y la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, posiciona al país como la tercera nación con mejor imagen en América Latina, quedando solo por debajo de México y Brasil.
Impacto de la percepción en la economía
Carlos Pallotti, especialista en economía del conocimiento y tecnólogo, destacó este progreso señalando que Argentina se sitúa como un referente regional, solo superado por las potencias de Brasil y México, que tradicionalmente mantienen una mayor relevancia por el tamaño de sus mercados.
El estudio subraya que la percepción internacional no es solo una cuestión de opinión, ya que influye directamente en elementos vitales para la economía, tales como la captación de inversiones extranjeras, el dinamismo del comercio exterior y el flujo de turistas hacia el país.
Metodología y alcance del estudio
Para obtener estos resultados, se aplicó una metodología que integra datos cualitativos con análisis estadísticos, consultando a más de 15,100 personas en 33 países de diversos continentes. Entre los participantes se incluyeron cerca de 2,900 líderes de opinión y ejecutivos con capacidad de decisión en el sector empresarial.
El ranking analizó un grupo de 85 naciones que cumplieron con criterios estrictos de la ONU y el Banco Mundial, basándose en indicadores como el Producto Interno Bruto (PIB), la Inversión Extranjera Directa (IED) y el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Este conjunto de países representa la gran mayoría de la economía y la población del planeta.
La evaluación se realizó mediante 73 atributos distintos, organizados en 10 categorías temáticas que incluyen aspectos como la calidad de vida, el emprendimiento, la influencia cultural y la apertura para realizar negocios. El modelo también considera proyecciones económicas del FMI y del Banco Mundial hacia el año 2030, penalizando factores negativos como la corrupción o la burocracia para asegurar la precisión del ranking.

