El sector turístico sigue siendo el motor principal para el aumento de las transacciones transfronterizas en la República Dominicana, impulsando el consumo de visitantes extranjeros y la digitalización de los pagos. Según Gustavo Turquía, gerente de Visa para República Dominicana, la relevancia de estos flujos internacionales es clave para una economía que depende estrechamente de la actividad turística, el comercio y las remesas.
De acuerdo con cifras de Visa Consulting & Analytics, las operaciones internacionales en América Latina y el Caribe experimentaron un crecimiento del 15% en diciembre de 2025, abarcando tanto el movimiento de fondos hacia la región como desde ella hacia otros destinos globales.
Impacto del turismo y eventos masivos
El dinamismo se ha sentido con fuerza en los servicios relacionados con los viajes. El gasto en hoteles, aerolíneas y alquiler de vehículos mostró incrementos cercanos al 20%, destacando la llegada de turistas desde mercados como España, Canadá y Estados Unidos.
Un ejemplo claro de este fenómeno ocurrió durante los conciertos de Bad Bunny en Santo Domingo. En esos dos días, las transacciones realizadas con tarjetas Visa extranjeras se dispararon más de un 40% en comparación con el mismo periodo del año pasado, mientras que el volumen total de operaciones con dichas credenciales subió aproximadamente un 15%. Durante este evento, el flujo de visitantes fue liderado por personas provenientes de Argentina, seguidas por viajeros de México, Italia y Colombia.
Alianzas para la digitalización y seguridad
Con el objetivo de fortalecer el sector, existe una colaboración entre Visa y el Ministerio de Turismo de la República Dominicana. Esta alianza busca utilizar información agregada sobre los patrones de los viajeros para facilitar la toma de decisiones estratégicas en el país.
Gustavo Turquía subrayó que la tendencia apunta hacia una mayor demanda de experiencias de ocio, estimando que se podrían transferir unos US$36 billones hacia este rubro en las próximas décadas. Para lograrlo, el reto principal es garantizar que los pagos sean seguros, sencillos e interoperables, permitiendo que tanto empresas como consumidores realicen operaciones internacionales sin complicaciones de moneda o canales de pago.
Finalmente, el ejecutivo señaló que la continuidad en el crecimiento de los viajes exigirá una mayor coordinación entre bancos, comercios y procesadores de pagos para mantener una experiencia fluida que acompañe el aumento de las operaciones internacionales sin imponer barreras adicionales.

