El cantante Julio Iglesias se encuentra nuevamente bajo la lupa de la justicia española tras una nueva querella presentada por dos de sus antiguas empleadas. Las mujeres acusan al artista de presuntos abusos sexuales, acoso y condiciones de trabajo degradantes, señalando que estos hechos habrían ocurrido en propiedades del cantante ubicadas en la República Dominicana y las Bahamas.
La acción legal fue interpuesta el pasado 3 de septiembre, buscando que los tribunales de España asuman la investigación de los hechos ocurridos en el extranjero. Esta nueva estrategia jurídica se apoya en leyes españolas que permiten procesar delitos cometidos fuera del país cuando existen lazos legales relevantes con España.
Antecedentes de la disputa legal
Este proceso judicial surge meses después de que una denuncia previa, presentada en enero, fuera archivada. En aquel momento, la justicia española determinó que no tenía competencia para investigar debido a la ubicación de los hechos, pero aclaró que esto no impedía que las víctimas buscaran justicia en otras instancias o mediante nuevos fundamentos jurídicos.
Las denunciantes, representadas por la organización Women’s Link Worldwide, sostienen que durante el año 2021 sufrieron agresiones y malos tratos. A través de una carta abierta difundida este viernes 18 de septiembre, las mujeres pidieron a las autoridades españolas que se garanticen sus derechos y se investiguen formalmente las acusaciones.
La postura del cantante
Ante la gravedad de los señalamientos, Julio Iglesias ha mantenido una postura de rechazo total. El intérprete ha calificado las acusaciones como
“absolutamente falsos”
y ha negado categóricamente haber cometido cualquier tipo de abuso, coacción o falta de respeto hacia las mujeres.
Ahora, el sistema judicial español deberá evaluar si tiene la facultad legal para admitir la querella y proceder con el análisis de los testimonios y pruebas presentadas por las exempleadas.

