La República Dominicana se encuentra ante un reto institucional de gran magnitud: asegurar que las leyes de migración se cumplan de forma constante, efectiva y sin concesiones. El país requiere una aplicación rigurosa de su normativa para garantizar el orden y la soberanía territorial.
En este contexto, la gestión gubernamental ha mostrado avances significativos en la vigilancia y control. Según datos de la Dirección General de Migración, durante el año 2025 se llevaron a cabo 6,535 operativos de interdicción, lo que resultó en la deportación de 379,553 ciudadanos haitianos que se encontraban en situación irregular. Esta tendencia de control continuó en los primeros meses de 2026, periodo en el que se procesaron 250,429 extranjeros indocumentados, logrando la salida del país de 186,139 de ellos.
Refuerzo de la seguridad fronteriza
Para robustecer la protección de los límites nacionales, se ha avanzado en la infraestructura de la verja fronteriza. A los 54 kilómetros que ya estaban terminados, se han sumado nuevos tramos, destacando 13 kilómetros en la zona de Dajabón y 14.5 kilómetros en Jimaní. Este sistema de vigilancia no solo es físico, sino que integra tecnología avanzada como sensores, drones, cámaras, fibra óptica y torres de monitoreo.
A pesar de estos esfuerzos, la percepción de una presencia masiva de ciudadanos haitianos en diversos sectores de la vida cotidiana —como mercados, transporte, campos y negocios— es evidente. Si bien no se cuenta con un registro oficial que confirme una cifra de cinco millones de personas, la realidad sugiere una presencia creciente que exige obtener datos precisos para distinguir entre los residentes legales y quienes se encuentran en situación irregular.
Incidentes y orden público
La tensión sobre la convivencia y la capacidad de las instituciones también se ha manifestado en eventos públicos. Un ejemplo reciente fue el encuentro deportivo entre República Dominicana y Haití en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, donde una gran cantidad de personas de nacionalidad haitiana asistió al evento, provocando disturbios en las entradas y daños materiales en una de las puertas del estadio.
Este tipo de situaciones, sumadas a la irregularidad de extranjeros en servicios como el de motoconchos, donde se detectan violaciones a las normas de tránsito y falta de licencias, subrayan la importancia de que las autoridades actúen sin privilegios. La aplicación de la ley debe ser igualitaria para todos los que transitan por el territorio nacional.
Indicadores de cambio en la dinámica migratoria
Existen señales que muestran cambios en la dinámica de la población extranjera. Por ejemplo, en el ámbito de la salud, se ha observado una reducción importante en la proporción de partos de madres haitianas en 33 centros hospitalarios clave, pasando de un 38% entre enero y mayo de 2025 a un 17.7%.
El fortalecimiento del Estado dominicano pasa por un control estricto de quién entra, quién trabaja y quién permanece en el país, siempre bajo el marco del debido proceso y el respeto a los derechos humanos, pero sin permitir que la irregularidad se convierta en una norma.
