República Dominicana se posiciona como uno de los cinco países de América Latina que ha logrado evadir la “trampa de baja capacidad para crecer”, según un reciente análisis de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El organismo resaltó que la nación mantiene un ritmo de crecimiento sostenido de aproximadamente un 5% anual durante las últimas tres décadas y media, una cifra que no ha sido alcanzada por ningún otro país de la zona en un periodo de tiempo similar.
José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, explicó que este desempeño es transformacional para la economía dominicana. El funcionario detalló que el éxito del país no es producto del azar, sino de una gestión basada en la claridad estratégica, la solidez de sus instituciones y una constante colaboración entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil.
Inversión y desarrollo social
Uno de los puntos más destacados por el representante de la CEPAL es el alto nivel de inversión en el país, el cual ha superado por siete puntos el promedio de América Latina en los últimos diez años. Este dinamismo económico ha impactado directamente en indicadores sociales clave, facilitando la generación de empleos y la reducción de los niveles de pobreza.
Salazar-Xirinachs subrayó que este progreso es el resultado de políticas públicas consistentes, mencionando el compromiso de las administraciones pasadas y la actual con la modernización del Estado, la mejora de la educación y el fortalecimiento de la seguridad social.
“Hace poco sacamos un informe que desagrega eso por país y que muestra que República Dominicana es uno de los 5 países de América Latina que no está en esa trampa, no está entrampado, cosa que esperábamos porque la verdad es que este país tiene 35 años de estar creciendo casi 5% por año en promedio”
Retos ante el nuevo escenario global
A pesar de la solidez mostrada, el organismo advirtió sobre los desafíos que presenta la coyuntura internacional actual, caracterizada por una mayor incertidumbre, conflictos globales y la aplicación de aranceles que podrían ralentizar el crecimiento mundial. No obstante, la CEPAL considera que la economía dominicana posee activos valiosos para enfrentar este panorama, especialmente el impulso y la confianza que ya ha consolidado.
Entre los retos internos más apremiantes, el secretario ejecutivo señaló la necesidad de preparar el talento humano para sectores de alta tecnología, como la fabricación de dispositivos médicos y servicios modernos. Para ello, enfatizó la importancia de la formación técnica y universitaria.
Equilibrio entre modernidad y bienestar
Finalmente, el informe sugiere que el crecimiento económico debe ir de la mano con el bienestar de todos los sectores. Salazar-Xirinachs reconoció que, mientras algunos trabajarán en industrias tecnológicas, otros permanecerán en el comercio y sectores tradicionales, lo que hace indispensable garantizar mejores salarios mínimos y un acceso efectivo a la salud y la educación para toda la población.

