En un esfuerzo conjunto entre la República Dominicana y Estados Unidos, la denominada Operación Ultramar logró desarticular importantes cargamentos de droga en el Caribe Central. Durante el periodo comprendido entre el 15 y el 28 de agosto de 2026, las fuerzas de seguridad interceptaron un total de 4,687 kilogramos de cocaína y más de 22.5 kilogramos de marihuana, lo que resultó en la captura de ocho presuntos narcotraficantes.
Detalles de las interdicciones marítimas
La ofensiva contra el crimen organizado se materializó en dos operativos clave. El primero ocurrió el 19 de agosto, cuando aeronaves de vigilancia estadounidense detectaron una lancha rápida a más de 100 millas náuticas al sur de territorio dominicano. Tras la coordinación de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIATF-Sur), equipos de interdicción de la República Dominicana abordaron la embarcación, logrando decomisar 1,399 kg de cocaína y 22.5 kg de marihuana, además de detener a tres personas.
El segundo golpe se registró el 20 de agosto al suroeste de Puerto Rico, donde se interceptó otra embarcación que transportaba 3,288 kg de cocaína. En este evento participaron aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, de la República Dominicana y la Guardia Costera de los EE. UU., culminando con la detención de cinco individuos más. Debido al riesgo que representaba para la navegación comercial, la lancha utilizada para el contrabando fue hundida de forma segura tras el operativo.
Cooperación internacional y liderazgo dominicano
La efectividad de la Operación Ultramar se basó en la integración de capacidades de diversos países, incluyendo el apoyo en vigilancia marítima de Colombia y los Países Bajos. En el lado dominicano, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Armada, la Fuerza Aérea, el Ministerio Público y diversos organismos de inteligencia estatal desplegaron sus recursos para asegurar el éxito de la misión.
La DNCD destacó la importancia de estos resultados para la seguridad regional al señalar que:
“[Este] golpe contundente a las redes del crimen organizado transnacional es resultado de la sincronización de información en tiempo real y del blindaje de los corredores marítimos del Caribe. Consolida al país como un socio operativo eficiente y estratégico en la lucha contra el narcotráfico y los delitos conexos”
Este despliegue forma parte de la Campaña MARTILLO, una iniciativa diseñada para desmantelar las estructuras logísticas de las organizaciones criminales transnacionales, elevando los costos operativos de estas redes al eliminar sus rutas y recursos.

