Una vaguada, sumada al flujo de humedad generado por los vientos del sur y sureste, mantiene este domingo bajo alerta meteorológica a siete provincias de la República Dominicana. El Centro Nacional de Pronósticos advirtió sobre el riesgo de inundaciones urbanas repentinas, así como el aumento en el nivel de ríos, arroyos y cañadas en las zonas afectadas.
Las localidades que se encuentran en estado de alerta son Barahona, Pedernales, Bahoruco, Azua, San José de Ocoa, Peravia y San Cristóbal. Se espera que las precipitaciones, que comenzaron con intensidad variable desde la mañana, se vuelvan más fuertes durante la tarde, presentándose aguaceros moderados a intensos acompañados de tormentas eléctricas y ráfagas de viento, especialmente en las regiones noreste, sureste y la zona de la Cordillera Central.
Condiciones en el Gran Santo Domingo y recomendaciones por calor
Para el Distrito Nacional y los municipios de Santo Domingo (Norte, Este y Oeste), el pronóstico indica un cielo nublado con chubascos dispersos que ganarán fuerza al caer la tarde y durante la noche, con presencia de tronadas y viento. Las temperaturas en la capital oscilarán entre los 23 °C y los 34 °C.
Debido a la entrada de aire cálido, las autoridades recomiendan a la población extremar precauciones ante el calor intenso. Se sugiere beber abundante agua, usar ropa ligera de colores claros, buscar lugares con buena ventilación y evitar la exposición al sol en el horario crítico de 11:00 a. m. a 4:00 p. m., haciendo especial énfasis en proteger a niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
Perspectivas para el inicio de la semana
El mal tiempo no dará tregua pronto. Para este lunes, se prevén lluvias y tormentas eléctricas desde la madrugada, con mayor impacto en la costa caribeña, el suroeste y la zona fronteriza, extendiéndose luego al resto del país, especialmente al Cibao y el noreste.
Para el martes, la combinación de la vaguada y una circulación de alta presión mantendrá la humedad sobre el territorio. Esto podría provocar lluvias fuertes en la mañana en el suroeste y la costa caribeña, y extenderse hacia el resto del país por la tarde, con mayor intensidad en el Cibao. Se advierte que la posible saturación de los suelos elevará el peligro de inundaciones tanto en áreas urbanas como rurales.

