Ante la escalada de ataques de colonos israelíes contra comunidades palestinas en Cisjordania, el gobernador de Nablus, Ghassan Daghlas, ha instado a la comunidad internacional a intervenir de manera urgente. En una entrevista con RFI, Daghlas denunció que las autoridades israelíes permiten a los colonos ocupar nuevas tierras sin ningún tipo de restricción y con el apoyo del ejército israelí. El llamado se produce en medio de desplazamientos forzados de familias palestinas, ataques a sus propiedades y la destrucción de sus medios de vida.
El caso de Mahmoud Toubassi, un agricultor de la localidad de Jalud, cerca de Nablus, ejemplifica la situación. Durante tres meses, él y su familia resistieron bajo la amenaza de colonos armados que se instalaron en su propiedad. Sufrieron lanzamiento de piedras, acoso constante y el incendio de parte de su vivienda. Finalmente, los colonos cortaron la electricidad y el acceso a la carretera, dejándolos sin víveres ni posibilidad de trabajar sus tierras.
Amenazas directas y desplazamiento forzado
El 22 de julio, dos colonos armados se presentaron en la casa de los Toubassi y les dieron una hora para irse, bajo la amenaza de muerte. “Nos quedamos sin comida, sin agua, sin electricidad. ¿Qué podíamos hacer? Al final, vinieron dos colonos armados. Nos dijeron: ‘Tienen una hora para irse. O salen de aquí, o mueren en la casa’”, relató el agricultor. Mahmoud Toubassi abandonó su hogar y ahora solo puede observar desde el pueblo vecino la granja que le daba sustento.
El agricultor también recordó el caso de la familia Dawabsheh, cuyos tres miembros murieron en 2015 cuando su casa fue incendiada por colonos, un hecho ocurrido muy cerca de su antigua vivienda. Toubassi señaló que en ningún momento el ejército israelí intervino para hacer retroceder a los colonos.
Desplazamientos masivos y colonias ilegales
El caso de Mahmoud Toubassi no es aislado. En localidades como Yanún, Tana y Al Marajim, también en la región de Nablus, se han producido desplazamientos forzados de población en los últimos días. En Al Marajim, 48 de las 50 familias abandonaron sus hogares. Actualmente, existen 64 colonias israelíes en la zona, de las cuales 49 nunca recibieron autorización del gobierno israelí. Hace dos semanas, varias familias se instalaron en el Monte Ebal, que domina la ciudad de Nablus.
Ghassan Daghlas criticó la facilidad con la que los colonos actúan: “Sin aviso previo, sin advertencia, sin nada, los colonos llegan con dos o tres caravanas al lugar que quieren ocupar. Y empiezan a construir. Hoy, todas las montañas de alrededor están ocupadas. Y el ejército los apoya”.
Autoridad Palestina impotente y llamado internacional
Las autoridades palestinas se sienten impotentes ante la situación. Daghlas recordó que la comunidad internacional es garante de los acuerdos de Oslo y testigo de lo que ocurre, por lo que debe actuar para obligar a Israel a detener la violencia. “En nuestra provincia no tenemos absolutamente nada. ¿Qué podemos hacer nosotros? Israel se ha quedado con todo nuestro dinero”, afirmó, en referencia a las retenciones de impuestos que Israel aplica a la Autoridad Palestina como medida punitiva.

