La politóloga Silvia Soto Fernández señaló que la incorporación de Gloria Reyes a la Secretaría de Organización y de Juan Garrigó a la Secretaría General del Partido Revolucionario Moderno (PRM) representa un posible punto de partida para una etapa distinta dentro de la organización. Según la especialista, este movimiento ocurre en un periodo determinante para que el partido se afiance como la fuerza política predominante en la República Dominicana.
Soto Fernández planteó que el nombramiento de Reyes en una posición tan estratégica no es solo un cambio de nombres, sino que tiene el potencial de transformar la estructura de poder interna y la conexión del partido con sus miembros y los votantes. Al ser la Secretaría de Organización el núcleo operativo que gestiona las bases, el padrón y la presencia territorial, la experta destacó que Reyes posee la capacidad necesaria para liderar este proceso de cambio, a pesar de su juventud.
Retos para la gestión de la nueva Secretaría de Organización
La politóloga enfatizó que el trabajo de Reyes tendrá como prioridad la institucionalidad y el fortalecimiento de la identidad del partido. En este sentido, detalló los objetivos que debería perseguir la nueva funcionaria:
“La gestión de Reyes debe enfocarse en fortalecer la institucionalidad, recuperar la confianza de las bases mediante el respeto a la meritocracia y retomar la formación ideológica del PRM, con el propósito de consolidar una identidad política clara y elevar el prestigio de la organización”
Para la especialista, una gestión interna eficiente es vital para la democracia, lo que implica manejar con precisión la información, coordinar equipos en todo el país y administrar el padrón electoral con total confianza. Además, resaltó que la capacidad para resolver crisis y generar acuerdos entre las distintas corrientes del partido son habilidades que se le atribuyen a Reyes.
Renovación de imagen y liderazgo
Otro punto relevante mencionado por Soto Fernández es cómo el liderazgo de una mujer joven puede ayudar al PRM a refrescar su imagen ante la clase media y los sectores más jóvenes, quienes suelen alejarse de los liderazgos de siempre. La experta recordó que la abstención en las urnas ha llegado a cifras cercanas al 45.6 %, lo que hace que la renovación de los cuadros dirigenciales sea una tarea urgente para atraer nuevamente a los ciudadanos.
Respecto a Juan Garrigó, la politóloga reconoció que, si bien su carrera es más corta y cuenta con el apoyo de su abuelo, el expresidente Hipólito Mejía, posee un liderazgo y una imagen que pueden sumar al proyecto de relanzamiento de la institución. El reto final para el PRM, concluyó la experta, será demostrar que estos cambios significan una verdadera evolución en su visión política y no solo una rotación de cargos.

