Este 14 de agosto, el dólar estadounidense abrió su cotización en la República Dominicana con un promedio de 58,32 pesos. Esta cifra marca un incremento del 0,33% en comparación con el cierre del día anterior, cuando la divisa se ubicaba en 58,13 pesos.
Aunque en la última semana el dólar subió un 0,36%, su comportamiento frente al año pasado muestra una caída del -8,88%. Actualmente, la volatilidad del tipo de cambio se mantiene en un 8,88%, un nivel inferior al 11,42% de referencia, lo que indica que el mercado está operando con una estabilidad relativa.
Expectativas económicas para 2026
De cara al año 2026, las perspectivas para el país se ven bastante positivas según un reporte de la firma global UBS Financial Services. Se espera que el crecimiento real del PIB se acelere hasta alcanzar el 4%, gracias a un escenario internacional más favorable y a la reducción de las tasas de interés.
El informe de UBS sugiere que bajar las tasas de interés ayudará a que la demanda interna crezca y se fomente la inversión. Además, se prevé que un contexto externo más tranquilo impulse la recuperación del sector turístico. Para lograr esto, se estima que un estímulo fiscal dirigido ayude a fortalecer la economía durante ese periodo.
Gestión fiscal y proyecciones del Banco Central
En cuanto al manejo de las finanzas públicas, el gobierno dominicano ha tomado medidas para enfrentar el crecimiento moderado. El Congreso dio luz verde a un presupuesto suplementario que sube el gasto de capital en un 0,4% del PIB para 2025, lo que eleva el déficit global al 3,5% del PIB. Para el 2026, el Ministerio de Hacienda tiene la meta de reducir el déficit fiscal al 3,2% del PIB y lograr un superávit primario del 0,5%.
Respecto al valor de la moneda, el Banco Central de la República Dominicana ha lanzado sus propias estimaciones, proyectando que el tipo de cambio llegue a unos $66.35 en septiembre de 2026 y que para un año después ronde los $69.15, manteniendo una tendencia de depreciación constante.
Otros factores que moverán el precio del dólar incluyen las políticas monetarias de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco Central local, además de la demanda de divisas por las importaciones. Por otro lado, el análisis de UBS menciona que la deuda pública debería mantenerse estable cerca del 58% del PIB, siempre que no ocurran sorpresas en la economía global. Finalmente, el informe advierte que, aunque el panorama es optimista, existen riesgos como el clima o temas de gobernabilidad que podrían afectar los indicadores.

