El personal de la misión diplomática de Cuba en Santo Domingo ha comenzado el proceso de retiro de sus enseres y objetos personales de la embajada, tras cumplirse el plazo establecido por las autoridades dominicanas para su salida del país. El movimiento de muebles, electrodomésticos y otros artículos en camiones se registró durante el fin de semana y la madrugada del domingo 16 de agosto, coincidiendo con el vencimiento del tiempo otorgado para abandonar el territorio nacional.
La medida, comunicada oficialmente el pasado 13 de agosto, afecta directamente a nueve miembros de la delegación diplomática y a sus respectivos familiares, sumando un total de 21 personas. Aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana notificó la decisión, la administración no ha ofrecido detalles públicos sobre los motivos específicos que fundamentan esta orden de retiro.
Contexto de la situación diplomática
Durante la jornada del domingo, se observó un flujo constante de personas y carga en la sede de la legación cubana, mientras la presencia policial en los alrededores de la embajada disminuyó conforme avanzaba la operación. No se reportaron incidentes de gravedad, salvo un evento aislado donde un fotógrafo intentó acceder al interior de la sede saltando una cerca, según informaron agentes de la Policía Nacional.
Por su parte, el Gobierno de Cuba ha manifestado su rechazo a la medida, calificando la expulsión como “injustificada”. Desde La Habana, se sostiene que sus funcionarios han cumplido con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y las leyes locales. Asimismo, el régimen cubano ha señalado que esta decisión responde a presiones de Estados Unidos y ha cuestionado la postura de la República Dominicana en foros internacionales y ante las Naciones Unidas.
Versiones y tensiones bilaterales
A pesar del silencio oficial de Santo Domingo sobre las causas, diversos medios de comunicación locales han planteado versiones que vinculan a algunos de los funcionarios con actividades de inteligencia. Estas acusaciones no han sido confirmadas por las autoridades dominicanas ni desmentidas de forma específica por la parte cubana.
El embajador cubano, Ángel Arzuaga Reyes, durante un acto conmemorativo en Santo Domingo, optó por no abordar los motivos de la expulsión, limitándose a defender el “principio internacionalista” de su nación. Esta situación de tensión coincide con un momento complejo para la delegación cubana, que también enfrenta la salida de cinco deportistas durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026, quienes abandonaron sus competencias y cuyo paradero actual es desconocido.

