El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió suspender por un lapso de tres días la implementación de aranceles del 50% que afectarían a importaciones canadienses valoradas en unos 20.000 millones de dólares. La medida surge tras un pacto de último momento entre Washington y Ottawa, con el objetivo de mantener abiertas las negociaciones comerciales y frenar una posible escalada de tensiones entre ambas naciones.
El anuncio fue realizado por el mandatario estadounidense este martes a través de su red social, Truth Social, apenas dos horas antes de que las nuevas tasas entraran en vigencia, las cuales estaban programadas para las 00:01 del miércoles. Con esta pausa, ambos gobiernos ganan tiempo para formalizar los documentos necesarios y dar continuidad a sus diálogos comerciales.
“He pausado los aranceles del 50% contra Canadá, que estaban previstos para entrar en vigor mañana por la mañana durante un período de tres días, sobre la base del hecho de que Canadá y Estados Unidos, sujetos a la finalización de los documentos, ¡tienen un ACUERDO!”
Trump aprovechó el mensaje para mencionar otros temas de su agenda, señalando:
“El gran oleoducto Keystone XL, que el somnoliento Joe Biden dejó de construir hace mucho tiempo, podría resucitar!”
Contexto de la negociación y riesgos comerciales
La resolución de este conflicto evita una posible respuesta de represalia por parte del gobierno canadiense, que había advertido sobre la aplicación de sus propios impuestos si se ejecutaban las tasas estadounidenses. Una guerra comercial de este tipo habría complicado la relación entre dos socios que, durante el año pasado, intercambiaron bienes y servicios por un valor de 880.000 millones de dólares.
Para Canadá, la situación es crítica debido a su alta dependencia del mercado estadounidense, ya que cerca del 72% de sus exportaciones de productos tienen como destino Estados Unidos. Por otro lado, en el lado estadounidense, la aplicación de estos aranceles habría impactado directamente a los importadores, quienes suelen trasladar esos costos adicionales a los consumidores finales, elevando el precio de productos cotidianos.
Detalles de la disputa y marco legal
Las conversaciones para evitar la crisis incluyeron llamadas telefónicas entre el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente Trump durante los dos días previos al vencimiento del plazo. Este esfuerzo busca dar estabilidad económica en un momento sensible, previo a las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, donde el costo de vida es una preocupación central para los votantes.
La administración Trump ha utilizado la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930 para fundamentar estas medidas, una normativa que permite imponer gravámenes de hasta el 50% sin necesidad de investigaciones previas. Este recurso legal, que no se había utilizado anteriormente, forma parte de la estrategia económica del mandatario para proteger la industria nacional y manejar el déficit comercial.
Actualmente, este paréntesis de tres días permite que la discusión comercial continúe en un marco de mayor calma, mientras se revisa el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

