El máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, se encuentra en la República Dominicana con el fin de estrechar vínculos en el Caribe, en un momento de alta tensión con la Concacaf por su modelo de gestión. La visita busca consolidar la cooperación en la región mientras el líder del organismo mundial enfrenta críticas de diversas confederaciones por el proyecto FIFA Forward Enterprise y la comercialización de derechos.
Durante su estancia, Infantino sostuvo encuentros con figuras clave del deporte nacional, incluyendo a Kelvin Cruz, ministro de Deportes y Recreación; José Deschamps, quien encabeza la Federación Dominicana de Fútbol; Benny Metz, comisionado nacional de fútbol; y Garibaldy Bautista Lorenzo, presidente del Comité Olímpico Dominicano, entre otros líderes del sector.
Objetivos de la visita y postura de la FIFA
A través de sus redes sociales, el presidente de la FIFA expresó su satisfacción por el encuentro en territorio dominicano, destacando la intención de trabajar en conjunto para el desarrollo del balompié.
“Estoy muy contento de estar en la República Dominicana para hablar sobre cómo podemos continuar nuestra fructífera colaboración, con el objetivo de seguir fortaleciendo el fútbol y crear más oportunidades para la juventud del país y de la región a través del deporte y de nuestro hermoso juego”
Esta gira ocurre en un contexto complicado para Infantino, ya que la Concacaf ha manifestado su rechazo al proyecto FFE. Según un comunicado apoyado por sus 41 federaciones, existe una “profunda preocupación por la falta de un debido proceso en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de revisión o aprobación por parte de los órganos de gobernanza competentes de la FIFA”.
Conflictos por derechos comerciales
La controversia que rodea al mandatario de la FIFA se centra en un plan para vender el 20% de los derechos comerciales de la Copa del Mundo a inversionistas privados, una operación que podría alcanzar los 4.200 millones de dólares. Esta iniciativa ha generado la oposición de la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la misma Concacaf.
No obstante, el panorama no es totalmente negativo para el dirigente, pues asociaciones como la Confederación Africana de Fútbol (CAF), diversos grupos de federaciones árabes y algunas entidades nacionales han mantenido su respaldo a su gestión.

