A pesar de que República Dominicana ha logrado que una mayor cantidad de estudiantes completen sus ciclos escolares, la calidad de la enseñanza atraviesa una crisis profunda. Según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 (GEM 2026), el país enfrenta un “estancamiento crítico estructural”, especialmente en el área de matemáticas, donde apenas el 2% de los alumnos que terminan la primaria alcanzan el nivel mínimo de competencia.
Esta cifra es alarmante, ya que significa que 98 de cada 100 estudiantes dominicanos se gradúan de la primaria sin dominar las habilidades matemáticas básicas. Lo más preocupante es que este indicador no ha mostrado mejoría en casi diez años, manteniéndose en el mismo nivel que en 2015.
Avances en cobertura frente a rezago en conocimientos
El panorama educativo dominicano presenta una contradicción evidente: el sistema es cada vez más eficiente para mantener a los alumnos en las aulas y llevarlos hasta la graduación, pero no logra que aprendan lo esencial. Entre 2015 y 2024, la tasa de finalización de la primaria subió del 90% al 96%, superando incluso a países como Brasil y Paraguay.
En la secundaria baja, la finalización alcanzó el 89%, igualando a México y Brasil. Por su parte, en el bachillerato (secundaria alta), la proporción de graduados subió del 56% al 64% en el mismo periodo. Sin embargo, este progreso en la permanencia no se refleja en las competencias académicas; por ejemplo, en secundaria baja, solo el 8% de los alumnos domina las matemáticas y el 25% la lectura, según datos de PISA 2022.
Mejoras leves en lectura y brechas de género
En el área de lectura, el informe detectó un ligero cambio positivo, con el porcentaje de estudiantes que alcanzan el nivel mínimo duplicándose del 8% en 2015 al 16% en 2024. No obstante, el documento advierte que esto ocurre desde una base sumamente baja, pues todavía 84 de cada 100 niños terminan la primaria sin los conocimientos de lectura necesarios.
Otro punto de atención es la brecha de género en el bachillerato, la cual se amplió de 15.1 a 17.3 puntos porcentuales a favor de las mujeres. Este aumento señala un rezago en los varones, lo que sugiere la necesidad de crear políticas para evitar que los jóvenes hombres abandonen los estudios.
El aumento de la deserción escolar
Contrario a la tendencia de finalización, el número de jóvenes que están totalmente fuera del sistema educativo ha crecido. En primaria, la tasa de exclusión pasó del 6% al 9%, afectando a unos 106,000 niños. En la secundaria baja, el porcentaje subió del 4% al 12%, y en la secundaria alta el salto fue drástico, pasando del 20% al 31%, lo que deja a cerca de 244,000 jóvenes sin escuela.
El informe vincula este fenómeno con la “paradoja de la repetición de grados”, explicando que al reducirse la repetición, los estudiantes avanzan más rápido, pero aquellos que abandonan aparecen con mayor rapidez en las estadísticas de deserción.
Éxito en la educación preprimaria
El logro más destacado del sistema se encuentra en la primera infancia. La participación en la etapa previa a la primaria subió del 86% al 93% entre 2015 y 2024, logrando eliminar la brecha de acceso entre los hogares más pobres y los más ricos. Con este nivel de cobertura, República Dominicana se pone al nivel de Brasil y se acerca a Argentina, superando ampliamente a países como El Salvador y Guatemala.

