La autoridad monetaria de la República Dominicana decidió mantener su tasa de política monetaria en un 5,25 por ciento anual, según informó este martes el Banco Central. Esta determinación se produce en medio de un escenario de crecimiento económico en el país y la inestabilidad que genera el conflicto bélico en Medio Oriente.
Para tomar esta medida, la institución analizó el comportamiento de los indicadores económicos clave y las proyecciones de inflación. Los datos indican que la inflación se está acercando de forma progresiva al rango meta establecido de 4 por ciento, con un margen de un punto porcentual.
Comportamiento de la inflación y factores externos
En cuanto a las cifras de precios, la inflación interanual bajó del 5,67 por ciento registrado en junio al 5,47 por ciento en julio. Por otro lado, la inflación subyacente se ubicó en 4,96 por ciento, cumpliendo con los objetivos fijados por la entidad. No obstante, el Banco Central alertó que los precios podrían verse afectados por la situación en Medio Oriente, lo que impacta directamente en el costo internacional del petróleo y sus derivados.
Al cierre de agosto, el precio del crudo West Texas Intermediate (WTI) rondaba los 85 dólares por barril. Debido a que los combustibles refinados mostraron alzas más elevadas, la gestión gubernamental ha implementado subsidios para mitigar el efecto de estos incrementos en el bolsillo de los ciudadanos.
Crecimiento de la actividad económica nacional
A nivel interno, la economía dominicana muestra señales de fortaleza. El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) reportó un incremento interanual del 4,6 por ciento en julio, sumando una expansión del 4,5 por ciento en lo que va de año hasta el séptimo mes.
Este dinamismo productivo ha sido impulsado principalmente por sectores estratégicos como la construcción, la minería, la intermediación financiera y el área de hoteles, bares y restaurantes, de acuerdo con lo detallado por el organismo central.

