El tipo de cambio del dólar estadounidense cerró este 31 de agosto en 58,64 pesos dominicanos, registrando un ligero aumento del 0,05% respecto a la jornada previa, cuando se ubicaba en 58,61 pesos.
A pesar de este incremento diario y de haber mantenido una tendencia al alza durante dos días seguidos, la moneda estadounidense muestra una reducción del 6,52% si se compara con su valor en el mismo periodo del año pasado. No obstante, en el transcurso de la última semana, el dólar subió un 0,57% frente al peso local. La volatilidad del mercado se mantiene en 8,98%, un nivel inferior al promedio anual de 11,39%, lo que refleja una etapa de estabilidad en la cotización.
Perspectivas de crecimiento y estabilidad para 2026
De acuerdo con un reporte de la firma UBS Financial Services, la República Dominicana se perfila hacia un 2026 con indicadores económicos y políticos positivos. Se estima que el crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) se acelere hasta alcanzar el 4% durante ese año, gracias a un escenario internacional más favorable y a la reducción de las tasas de interés.
El informe señala que la baja en las tasas de interés impulsará la inversión y la demanda interna, mientras que un entorno externo más calmado ayudará a la recuperación del sector turístico. Asimismo, se prevé que la aplicación de estímulos fiscales dirigidos fortalezca la actividad económica nacional.
Gestión fiscal y proyecciones del Banco Central
En cuanto a la política fiscal, la administración dominicana ha implementado medidas para dinamizar la economía. Tras la aprobación de un presupuesto suplementario que aumentó el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025, el Ministerio de Hacienda proyecta que para 2026 el déficit fiscal global se sitúe en un 3,2% del PIB, con un superávit primario del 0,5%.
Respecto al comportamiento de la moneda, el Banco Central de la República Dominicana estima que el tipo de cambio llegará a los 66,35 pesos en septiembre de 2026, y podría alcanzar los 69,15 pesos un año después, manteniendo una depreciación progresiva. Factores como las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y las políticas del Banco Central local serán determinantes en este proceso.
Indicadores de inversión y deuda
El análisis de UBS indica que la deuda pública bruta debería permanecer estable, cerca del 58% del PIB, durante los próximos 12 a 18 meses. Además, se espera que los ingresos por remesas y la exportación de servicios logren equilibrar los déficits comerciales, manteniendo el déficit por cuenta corriente entre el 2% y el 2,5% del PIB para finales de 2025 y 2026.
Finalmente, se estima que la inversión extranjera directa se mantenga entre el 3,5% y el 4,0% del PIB, con un fuerte impulso en áreas como el turismo, la energía, la industria, el comercio y el sector inmobiliario. Aunque el informe menciona riesgos climáticos y de gobernabilidad propios de los mercados emergentes, la visión general sobre el futuro económico del país es optimista.

