Este martes 1 de septiembre se cumplen 120 años del nacimiento de Joaquín Balaguer Ricardo, un político que ejerció la presidencia de la República Dominicana durante un total de 22 años. Su trayectoria, que abarcó gran parte del siglo XX, se caracteriza por una dualidad marcada por la ejecución de masivas obras de infraestructura y la controversia por el manejo de los derechos humanos durante sus mandatos.
Nacido el 1 de septiembre de 1906 en Villa Bisonó, provincia Santiago, Balaguer desarrolló una carrera que incluyó roles como abogado, escritor, diplomático y político. Su trayectoria pública inició bajo el régimen de Rafael Leónidas Trujillo, ocupando cargos como secretario de Educación, de Relaciones Exteriores, embajador y vicepresidente de la República. En 1960 asumió la Presidencia, aunque el control real del país seguía en manos del dictador.
Transiciones y el periodo de los 12 años
Tras la muerte de Trujillo en mayo de 1961, Balaguer lideró la transición gubernamental hasta su salida del poder en enero de 1962. Luego de un periodo de exilio en Nueva York, regresó al país en 1965 durante la crisis de la Guerra de Abril. En 1966, tras ganar las elecciones con el Partido Reformista, inició la etapa histórica conocida como “los 12 años”, periodo que se extendió hasta 1978.
Este lapso estuvo marcado por la concentración de poder y denuncias de persecución política. Diversas organizaciones y estudios han documentado casos de encarcelamientos, exilios, desapariciones y asesinatos de opositores, incluyendo estudiantes y sindicalistas. Al respecto, Balaguer justificaba su gestión argumentando que el país enfrentaba una situación convulsa debido a la herencia de la dictadura, la intervención estadounidense y el contexto de la Guerra Fría.
Legado en infraestructura y desarrollo nacional
Más allá de las críticas políticas, el gobierno de Balaguer dejó una huella profunda en el desarrollo físico del país. Su administración utilizó la construcción de obras públicas como un motor económico y de empleo, levantando carreteras, presas, hospitales, escuelas, acueductos y edificios gubernamentales que forman parte del patrimonio nacional actual.
Asimismo, implementó programas de asistencia social y vivienda para los sectores con menos recursos, lo que le permitió mantener un fuerte respaldo popular. Otra faceta de su gestión fue la protección de los recursos naturales, enfocándose en la preservación de bosques y cuencas hidrográficas.
Regreso al poder y etapa final
Luego de ceder el mando en 1978 a Antonio Guzmán, Balaguer retornó a la presidencia en 1986, tras ganar las elecciones a los 79 años. Gobernó nuevamente hasta 1996, pasando por reelecciones en 1990 y una polémica contienda en 1994 que derivó en el Pacto por la Democracia, reduciendo su mandato a dos años para convocar nuevos comicios en 1996.
Finalmente, entregó la presidencia a Leonel Fernández el 16 de agosto de 1996. Aunque su salud se había deteriorado, continuó siendo una figura de influencia y lideró el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), llegando a postularse nuevamente en el año 2000 con 93 años. Joaquín Balaguer falleció en Santo Domingo el 14 de julio de 2002, a la edad de 95 años.

