El gobierno de la República Dominicana confirmó este viernes el cierre de su sede diplomática en Nicaragua. Esta decisión surge como respuesta a un fuerte choque entre ambas naciones, provocado por una reforma legal en territorio nicaragüense que prohíbe la participación de candidatos de la oposición en los próximos procesos electorales.
La situación se ha agravado tras la medida tomada por Nicaragua el mes pasado, cuando el gobierno nicaragüense clausuró su embajada en Santo Domingo. Este movimiento ocurrió pocas semanas después de que ambas administraciones decidieran llamar a consultas a sus respectivos embajadores en Managua y la capital dominicana.
Origen del conflicto político
El roce entre los dos países se desencadenó tras el anuncio de una reforma por parte del copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega. Dicha modificación legislativa extiende el tiempo de mandato de seis a siete años y establece la exclusión de los comicios para cualquier persona que participe en lo que el gobierno local define como “actos golpistas, traición a la patria” o que pida una “intervención militar”.
Según se interpreta de la medida, el objetivo es garantizar que la sucesión en el poder permanezca dentro del núcleo familiar del exguerrillero de 80 años y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo. Esta propuesta ha recibido duras críticas por parte de la administración liderada por el presidente Luis Abinader.
Declaraciones en la OEA
Durante un encuentro de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrado en Washington, el canciller Victor Bisonó oficializó la postura del país.
“Hago pública, en la presente Consulta de Cancilleres, la decisión dominicana de retirar nuestra embajada en el hermano país de Nicaragua hasta tanto persistan las condiciones que aquí hemos denunciado”
Por otro lado, la gestión de Abinader también ha mostrado distanciamiento con Cuba, luego de que en agosto se ordenara la expulsión de nueve integrantes de la embajada cubana junto a sus familiares, sin que se detallaran las razones detrás de tal acción.

