La navegación de buques de gran calado en los ríos de la República Dominicana se ve limitada a zonas muy cercanas a sus desembocaduras debido a las condiciones geográficas y de profundidad de los cauces. Aunque desde el mar Caribe las entradas a los ríos parecen permitir el acceso al interior del país, la acumulación de sedimentos y la reducción de la profundidad impiden que las embarcaciones de gran tamaño avancen más allá de los primeros kilómetros.
Actualmente, los ríos Ozama (que sirve al Puerto de Santo Domingo), Haina, Romana y San Pedro son los únicos que cuentan con la capacidad de recibir este tipo de barcos, pero únicamente en las áreas próximas a su salida al mar. Es importante señalar que la profundidad disponible en estos ríos no es fija, sino que varía dependiendo de las características específicas de cada buque.
Mantenimiento de la profundidad mediante dragados
La mayor profundidad en estos cuerpos de agua se localiza exclusivamente en las zonas operativas de los puertos. Esto es posible gracias a los trabajos de dragado que se realizan para mantener las condiciones necesarias para la actividad comercial. Fuera de estas áreas intervenidas, el resto de los ríos solo tiene la capacidad de soportar el paso de embarcaciones menores.
