El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, señaló que es indispensable que las políticas de prevención climática se incorporen formalmente en la planificación económica de la República Dominicana. Según el funcionario, los fenómenos naturales como sequías, lluvias intensas y huracanes generan un impacto negativo que alcanza aproximadamente el 1% del producto interno bruto (PIB) anual del país, afectando la infraestructura y la capacidad de producción.
Durante una intervención sobre la agenda ambiental y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Puig explicó que la vulnerabilidad de la isla La Española exige que la gestión de los riesgos climáticos sea parte integral de la estrategia financiera del Estado. Subrayó que la protección de los recursos naturales tiene una relación directa con sectores clave como el turismo, el suministro de agua y la producción de alimentos.
Herramientas para la resiliencia económica
El directivo del CNCCMC detalló que el país ya dispone de marcos legales y planes de acción que deben ser aprovechados, mencionando específicamente la Contribución Determinada a Nivel Nacional, la Agenda 2030 y la Estrategia Nacional de Desarrollo. Estas herramientas tienen como fin promover un uso responsable de los recursos y crear mecanismos que disminuyan la exposición de la economía y la población ante las amenazas del entorno.
Entre las medidas propuestas para fortalecer la resiliencia, Puig mencionó la necesidad de construir infraestructuras capaces de resistir lluvias fuertes, así como la modernización de los sistemas de riego y la adopción de técnicas agrícolas adaptadas a las nuevas condiciones del clima.
Educación y tecnología contra desastres
El funcionario también hizo un llamado a potenciar la investigación científica, la educación y la planificación territorial en los municipios. Según su visión, esto permitiría generar conocimientos específicos para la realidad dominicana y mejorar la gestión del suelo para proteger los asentamientos humanos.
Finalmente, destacó la importancia de la cooperación internacional para mejorar la observación geoespacial, lo cual facilitaría la implementación de sistemas de alerta temprana que ayuden a reducir los riesgos de desastres en todo el territorio nacional.

