La República Dominicana ha logrado alcanzar la meta de hambre cero, un hito que fue reconocido este martes por Qu Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Durante un acto en el Palacio Nacional, el directivo destacó que, según los datos de 2026, la prevalencia de este problema en el territorio dominicano se mantuvo por debajo del 2,5 % entre los años 2023 y 2025, lo que permite decir que el país ha salido formalmente del mapa del hambre.
Compromiso político y avances sostenidos
Al finalizar una estancia de cinco días en la nación, Dongyu subrayó que el progreso en la lucha contra la desnutrición se ha acelerado en las últimas dos décadas gracias a la solidaridad de los distintos sectores sociales. El director de la FAO enfatizó que este éxito es resultado de un enfoque basado en la voluntad política, señalando que:
“Puede cambiar el gobierno, pero se debería mantener un compromiso similar en políticas públicas y colaboración entre los ministros, instituciones, productores, organizaciones y los agricultores”
En el evento participaron el presidente Luis Abinader, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, el canciller Víctor ‘Ito’ Bisonó y el economista jefe de la FAO, Máximo Torero, entre otros funcionarios de la gestión gubernamental.
Comparativa regional y desafíos nutricionales
Máximo Torero aportó datos que sitúan a la República Dominicana en una posición privilegiada frente a otras regiones. Con una tasa de subalimentación inferior al 2,5 %, el país supera los promedios de la media mundial (7,8 %), de América Latina y el Caribe (4,8 %) y de la región del Caribe (16,6 %). No obstante, el experto advirtió que aún existen retos, como el hecho de que en 2025 un 16,2 % de la población, equivalente a 1,9 millones de personas, no tuvo los recursos para costear una dieta sana.
Torero también mencionó problemas de salud pública como el sobrepeso en menores de cinco años y los índices de obesidad en adultos, recordando que el acceso a dietas saludables es un desafío global que afecta a miles de millones de personas.
Reconocimiento a la labor de la FAO
Por su parte, el ministro José Ignacio Paliza reflexionó sobre la naturaleza del problema, indicando que el hambre también representa una falta de oportunidades y una afectación a la dignidad humana. El funcionario instó a que este logro sea el punto de partida para un proceso de mejora continua en la calidad alimentaria del país.
Como cierre de la jornada, el presidente Luis Abinader condecoró a Qu Dongyu con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en reconocimiento a su liderazgo y al fortalecimiento de la cooperación internacional. Asimismo, el mandatario otorgó la Orden Heráldica de Cristóbal Colón al representante de la FAO en el país, Rodrigo Castañeda Sepúlveda.

