La compañía tecnológica Microsoft ha sumado a sus filas a Evan Pelz, quien asumirá el rol de asesor jurídico principal para su división de energía. Pelz llega a la empresa tras haber desempeñado funciones legales en la Agencia Internacional de la Energía (AIE) durante casi cinco años.
En su etapa previa en la AIE, Pelz brindó apoyo en temas de gobernanza y asuntos legales que sustentaban las políticas energéticas globales y los proyectos multilaterales de dicha institución. Su trayectoria profesional también incluye experiencia en firmas de abogados de renombre como Latham & Watkins y Clifford Chance.
Transición profesional y nuevos liderazgos
A través de la plataforma LinkedIn, el nuevo asesor compartió su entusiasmo por este cambio laboral.
«Tras una etapa muy gratificante en la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en París, me complace anunciar que me he incorporado al equipo jurídico especializado en energía de Microsoft, con sede en Washington, D.C. Me siento afortunado de haber trabajado con unos compañeros y socios tan maravillosos en la AIE, y estoy ilusionado por este nuevo capítulo en Microsoft».
La llegada de Pelz se produce en un momento de fortalecimiento del equipo de políticas de la empresa, tras la reciente incorporación de Ray Fakhoury III como director de política global de energía y sostenibilidad, quien anteriormente laboró en Amazon Web Services.
Compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente
Microsoft mantiene una posición de liderazgo en cuanto a iniciativas de sostenibilidad, especialmente en el ámbito de los centros de datos. La organización ha concretado una cantidad importante de acuerdos para la eliminación de carbono en su sector. Aunque la empresa señaló anteriormente que ajustaría el volumen de sus servicios de eliminación de carbono para optimizar su enfoque hacia las metas de sostenibilidad, ha mostrado avances significativos.
Como parte de sus logros ambientales, en el mes de junio la compañía reportó haber alcanzado la «positividad hídrica» en la totalidad de sus operaciones, logrando este hito cinco años antes de la fecha límite establecida originalmente para el 2030.
