El presidente de la República, Luis Abinader, tomó formalmente el control del Partido Revolucionario Moderno (PRM) este domingo, con la meta principal de consolidar la permanencia de la organización en el poder. Al asumir la presidencia, el mandatario lidera una nueva directiva que incluye a Deligne Ascención en la vicepresidencia, Juan Garrigó como secretario general y Gloria Reyes en la secretaría de Organización.
Con este movimiento, Abinader se convierte en el tercer dirigente en ocupar la presidencia del PRM desde su creación en 2014, tras la separación de los cuadros políticos del antiguo Partido Revolucionario Dominicano (PRD) debido a las disputas internas entre Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía.
Trayectoria y consolidación del PRM
La historia de la organización política inició con la gestión de Andrés Bautista y Jesús Vásquez Martínez (Chu), quienes sentaron las bases y recursos de lo que entonces era una nueva estructura tras el cambio de nombre de la Alianza Social Dominicana. Posteriormente, la etapa liderada por José Ignacio Paliza y Carolina Mejía fue clave para conectar el partido con el electorado y capitalizar el descontento social con el PLD, lo que permitió al PRM alcanzar el gobierno bajo el liderazgo de Abinader y la influencia de Hipólito Mejía.
Actualmente, el PRM se posiciona como la fuerza política con mayor peso en el país, manteniendo el control de la Cámara de Diputados y el Senado de la República. Este dominio del Poder Ejecutivo y el Legislativo ha permitido a la gestión gubernamental influir en la renovación de instituciones fundamentales como la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral, además de participar en la elección de la Cámara de Cuentas y el Defensor del Pueblo.
El desafío de la unidad y el poder
La nueva misión de Abinader al frente del partido consiste en actuar como mediador para garantizar la cohesión interna, buscando asegurar que el PRM mantenga su control tanto en el Palacio Nacional como en el Congreso Nacional. Desde su fundación el 9 de septiembre de 2014, la organización ha pasado de ser una segunda fuerza política a convertirse en la principal fuerza gobernante del país.
Abinader ha marcado un hito en la historia política dominicana al ser el único líder que ha logrado obtener la reelección presidencial en el marco de la trayectoria conjunta del PRD y el PRM. Ahora, su gestión deberá enfocarse en la unidad partidaria para garantizar la continuidad de su proyecto político en los próximos procesos electorales.

