El analista financiero Juan Ramón Mejía Betances lanzó una exhortación directa al presidente Luis Abinader y a los ministros de Relaciones Exteriores, Agricultura e Industria, para que no cedan ante las presiones de Estados Unidos respecto al Decreto 693-24. El experto advierte que la posible derogación de esta medida podría poner en riesgo la seguridad alimentaria del país y la supervivencia de los productores locales de arroz.
Mejía Betances sostiene que la República Dominicana no debe realizar cambios unilaterales en sus políticas arancelarias sin asegurar primero un acuerdo comercial que sea vinculante, negociado y que garantice la reciprocidad. El economista subraya que el arroz es un elemento esencial para la dieta dominicana y que su producción es clave para el bienestar de las comunidades rurales.
Responsabilidad política y el legado del DR-CAFTA
En su análisis, el especialista señala que el actual Gobierno tiene la responsabilidad de corregir las deficiencias del DR-CAFTA, un tratado que fue negociado originalmente por la corriente política que hoy integra el PRM. Según Mejía, el tiempo de transición otorgado por el acuerdo no ha sido suficiente para nivelar la enorme diferencia entre la agricultura estadounidense y la dominicana.
El texto detalla que, mientras en Estados Unidos la producción cuenta con un fuerte respaldo fiscal, tecnología avanzada y seguros, en la República Dominicana la actividad recae principalmente en pequeños y medianos agricultores con recursos limitados. El experto enfatiza que:
“No es una competencia entre dos agricultores en la misma línea de salida. Es la competencia entre una agricultura de gran escala, intensamente mecanizada y respaldada por una enorme capacidad fiscal, y miles de productores dominicanos que dependen de parcelas mucho más pequeñas.”
Además, el economista cuestiona la falta de reciprocidad, señalando que Estados Unidos ha impuesto aranceles adicionales a productos dominicanos de forma unilateral, lo que desequilibra cualquier diálogo comercial.
Propuestas para fortalecer el sector arrocero
Para evitar un daño irreversible al sector, el analista propone que cualquier negociación con Washington incluya mecanismos de defensa y programas de transformación interna. Entre sus recomendaciones destacan la creación de un fondo para la modernización de la producción, sistemas de salvaguardia ante importaciones masivas y programas de asistencia técnica para los parceleros.
Finalmente, Mejía Betances insiste en que la seguridad alimentaria debe ser tratada con la misma prioridad que la seguridad nacional, especialmente en un contexto global de inestabilidad climática y logística. El economista concluye que el país no debe sacrificar su capacidad de producir alimentos básicos por simples promesas comerciales o compromisos internacionales que no contemplen la realidad de sus productores.

