Con el objetivo de proteger las decisiones de salud pública frente a los intereses comerciales del sector del tabaco, se llevó a cabo el IV Seminario Taller titulado “Gobernanza para proteger las políticas públicas de salud”. El encuentro, realizado en Colombia, busca mejorar la capacidad de las instituciones y la coordinación entre distintos sectores para cumplir con el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el Control del Tabaco.
La iniciativa surge en un contexto crítico, ya que en 2025 Colombia reportó el segundo nivel más alto de interferencia de la industria tabacalera en la región de las Américas, con una calificación de 80 sobre 100, posicionándose únicamente por debajo de la República Dominicana.
Fortalecimiento de la gobernanza y cumplimiento de acuerdos
Durante el evento, que contó con la colaboración del Ministerio de Salud y Protección Social, el Instituto Nacional de Cancerología y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se puso especial atención en el Artículo 5.3 del Convenio Marco de la OMS. Este apartado obliga a los países firmantes a asegurar que sus políticas de control del tabaco no se vean afectadas por presiones o intereses de las empresas de este sector.
El seminario contó con la presencia de figuras clave como Ana Rivière-Cinnamond, representante de la OMS en Colombia; Carolina Wiesner Ceballo, directora del Instituto Nacional de Cancerología; Diana Cerón, asesora regional de la OPS; y Laura Salgado, especialista del Global Center for Good Governance in Tobacco Control (GGTC).
Prioridad en la salud pública y gestión de conflictos
Como conclusión de la jornada, se determinó la necesidad de intensificar el trabajo con actores nacionales, locales e internacionales para evitar conflictos de interés que comprometan las políticas sanitarias. Asimismo, se destacó la importancia de colaborar con sociedades científicas para crear estrategias que permitan identificar y gestionar estos riesgos, además de fomentar la creación de comités de ética.
Al respecto, la viceministra de Salud Pública, Diana Julieta Díaz, señaló lo siguiente:
“El control del tabaco, sus derivados, sucedáneos e imitadores constituye una prioridad de salud pública, debido a que su consumo y exposición contribuyen a la carga de enfermedades no transmisibles y a otros efectos adversos sobre la salud de la población, especialmente de niños, niñas y adolescentes”

