Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader emitió el Decreto núm. 502-26, una medida que busca blindar las fronteras comerciales del país contra mercancías producidas bajo condiciones de trabajo forzoso, reforzando así el compromiso del Estado dominicano con los derechos humanos y los acuerdos internacionales.
La disposición faculta a la Dirección General de Aduanas (DGA) para que, mediante una decisión debidamente fundamentada, pueda prohibir el ingreso al territorio nacional de cualquier producto que se determine fue fabricado total o parcialmente con mano de obra forzada. La medida aplica incluso a mercancías que ya hayan zarpado con destino al país, que se encuentren en puertos dominicanos o que estén en cualquier fase del proceso aduanero previo a su importación definitiva.
Además de la prohibición de entrada, la DGA podrá ordenar la reexportación de estas mercancías a su país de origen o a otro destino autorizado, así como su destrucción o cualquier otra acción que proceda legalmente. La institución también deberá mantener un registro administrativo detallado de todos los productos cuya importación haya sido vetada bajo este decreto.
Colaboración internacional e interinstitucional
El decreto también impulsa el fortalecimiento de la cooperación internacional, promoviendo el intercambio de información y la adopción de buenas prácticas con organismos y autoridades de otros Estados para detectar mercancías que pudieran estar vinculadas al trabajo forzoso.
En el ámbito nacional, se establece una coordinación interinstitucional entre la Dirección General de Aduanas, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio Público, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, el Ministerio de Relaciones Exteriores y demás entidades competentes. El objetivo es articular esfuerzos para prevenir y controlar de manera más efectiva el comercio internacional de productos que violen los derechos laborales fundamentales.

