Al cierre de las operaciones de este 30 de julio, el euro se ubicó en 1.15 balboas, lo que representa un incremento del 3.58% frente al precio de cierre previo de 1.11 balboas, de acuerdo con información proporcionada por Dow Jones. En la última semana, la moneda europea acumuló un avance del 3.43%, mientras que en términos interanuales su variación se sitúa en un 2.15% al alza.
Durante los últimos dos días, el tipo de cambio del euro frente al balboa panameño ha mostrado una tendencia positiva. No obstante, la volatilidad actual del tipo de cambio es del 29.58%, un nivel considerablemente superior a la volatilidad de referencia del 19.69%, lo que indica un periodo de inestabilidad en el mercado cambiario.
Panamá y su economía dolarizada: un pilar de estabilidad
La agencia inmobiliaria Casa Solution proyecta que Panamá alcanzará un crecimiento del PIB cercano al 4% para 2026, impulsado por sectores clave como la logística, la banca, el turismo, la construcción y la actividad del Canal. El país se consolida como un centro global de servicios gracias a su posición geográfica estratégica y, especialmente, a su economía dolarizada, que elimina el riesgo cambiario y protege al país de presiones inflacionarias que afectan a otros mercados de la región.
Se espera que el balboa panameño (PAB) mantenga su paridad histórica de 1:1 con el dólar estadounidense durante 2026. El contexto externo presenta mejores perspectivas, con menor volatilidad en el comercio internacional, condiciones de financiamiento favorables y un impacto menguante de choques recientes como la sequía y la suspensión temporal de la mina de cobre, según un informe de UBS.
Bonos panameños y riesgos fiscales en el horizonte
El comportamiento de los bonos panameños en dólares durante 2025 superó el 24% de rendimiento, colocándose por encima de otros activos emergentes, de acuerdo con datos de UBS. Para 2026, la perspectiva se muestra más equilibrada, aunque Panamá sigue ofreciendo diferenciales de rendimiento atractivos frente a los bonos estadounidenses, acompañados de riesgos específicos relacionados con el rumbo fiscal y la coyuntura política.
Entre los principales riesgos identificados para el próximo año se encuentran un posible deterioro fiscal y un incremento en la deuda pública que amenace el grado de inversión, la persistencia de desafíos políticos y de gobernabilidad, así como el desenlace de litigios y acuerdos contractuales críticos. A esto se suman posibles choques externos vinculados a la economía global, la política comercial de Estados Unidos o eventos extremos que puedan afectar la demanda de servicios y los flujos de capital.
Historia y características del balboa panameño
El balboa panameño es la moneda de curso legal en Panamá, abreviada como PAB, y está dividida en 100 centésimos. Se caracteriza por no ser una moneda independiente, sino una versión local del dólar estadounidense. El gobierno panameño emite sus propias monedas en centésimos y balboas equivalentes a dólares, aunque dichas monedas no son aceptadas en Estados Unidos.
Esta vinculación con el dólar estadounidense se estableció en 1904 tras la Convención Nacional de Panamá. En 2010, entró en circulación la moneda de un balboa, de la cual se emitieron 40 millones de unidades. La población no recibió bien esta nueva moneda, acusando un uso forzoso en detrimento del billete estadounidense, y la divisa fue conocida como “Martinelli”, en referencia al presidente panameño Ricardo Martinelli, quien la impulsó. También se intentó producir monedas de dos y cinco balboas, pero el proyecto fue cancelado posteriormente. Actualmente circulan monedas de uno y cinco centésimos; un décimo, un cuarto y un medio de balboa, así como un balboa.

