El Gobierno de Cuba manifestó este jueves su rechazo total a la decisión de la República Dominicana de expulsar a sus representantes diplomáticos y a sus familiares de la embajada cubana en territorio dominicano. La administración de La Habana señaló que esta medida es producto del “sometimiento” de las autoridades dominicanas ante las presiones ejercidas por el Gobierno de Estados Unidos.
A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de Cuba afirmó que sus funcionarios han cumplido siempre con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y han respetado las leyes de la nación dominicana. Según la postura cubana, la acción busca aislar al país caribeño mediante el daño a sus relaciones con la región.
Reacciones y antecedentes diplomáticos
La Cancillería cubana sostuvo que la República Dominicana ha seguido una línea de hostilidad hacia su país, mencionando como ejemplos la exclusión de Cuba de la X Cumbre de las Américas y el cambio de postura dominicana en la Asamblea General de la ONU respecto a la resolución contra el bloqueo. El Minrex advirtió que con esta determinación “las autoridades dominicanas lesionan sensiblemente los vínculos entre los dos gobiernos”.
A pesar de la tensión, el comunicado cubano enfatizó que esta situación no logrará romper los lazos históricos, económicos y culturales que mantienen los pueblos de Cuba y República Dominicana. Por su parte, el Gobierno dominicano justificó la salida de los nueve diplomáticos otorgándoles un plazo de siete días, amparándose en las facultades que el derecho internacional otorga al Estado receptor.
Contexto de tensiones en la región
La decisión de Santo Domingo se enmarca en una tendencia regional donde varios gobiernos han recortado lazos con La Habana. Casos similares se han registrado en Ecuador, Costa Rica y, más recientemente, en Colombia, bajo la administración de Abelardo de la Espriella, quien manifestó su intención de no mantener vínculos con regímenes que considera tiranías.
Cabe recordar que las relaciones diplomáticas entre ambas naciones se habían restablecido en 1996, durante la gestión de Leonel Fernández, permitiendo la apertura de embajadas y visitas históricas de líderes como Fidel Castro, un proceso que ahora enfrenta un nuevo periodo de incertidumbre.

