La República Dominicana determinó este jueves la salida de 10 funcionarios cubanos y sus familiares del territorio nacional, una medida que se suma a una serie de decisiones similares tomadas por otros gobiernos en América Latina y el Caribe para ejercer presión sobre el Gobierno de Cuba. Los diplomáticos afectados tienen como plazo máximo para abandonar el país el próximo 16 de agosto.
Aunque el Gobierno dominicano no brindó explicaciones detalladas sobre los motivos de esta resolución, aclaró que la acción se ejecutó siguiendo la normativa vigente y que el asunto se tratará mediante los canales diplomáticos establecidos. Al respecto, las autoridades locales indicaron:
“Al tratarse de comunicaciones diplomáticas, no se ofrecerán detalles adicionales”
Contexto de medidas similares en la región
La decisión dominicana no es un hecho aislado en el continente. Ecuador, por ejemplo, ejecutó el pasado 4 de marzo la expulsión de todo el personal de la embajada cubana en su territorio, retiró a su embajador de La Habana y cerró su oficina diplomática. De igual manera, en Costa Rica, el presidente Rodrigo Chaves ordenó la salida de diplomáticos cubanos y anunció la ruptura de vínculos con la nación caribeña.
Por otro lado, en Colombia, el presidente electo Abelardo de la Espriella había manifestado su intención de cortar relaciones con Cuba y Nicaragua por calificarlos como “tiranías”, como parte de un plan para reducir misiones en el extranjero, aunque tras asumir el mando el pasado 7 de agosto, no se ha formalizado la medida. Otros países como Argentina también han tomado distancia, aunque sin llegar a la ruptura total de relaciones.
Reacciones y factores geopolíticos
El Gobierno de Cuba rechazó de forma tajante la medida dominicana, calificándola como un acto de subordinación ante los intereses de Washington. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, expresó su postura a través de sus redes sociales:
“No hay otra explicación para esta acción que no sea el sometimiento del Gobierno dominicano a las presiones del gobierno de EEUU, que, en su empeño de aislar a Cuba, se ha propuesto dañar nuestras relaciones diplomáticas con los países de la región”
Además, el funcionario añadió:
“Rechazamos en los términos más enérgicos la decisión del gobierno de la República Dominicana de expulsar a 10 funcionarios diplomáticos y sus familiares de embajada cubana”
En el plano político local, diversos sectores de izquierda en la República Dominicana han sugerido que estas decisiones responden a una estrategia de Estados Unidos para aumentar la presión contra el régimen cubano. Este panorama regional se ve influenciado por la salida de Nicolás Maduro del poder, impulsada por la administración de Donald Trump, lo que ha dejado a Cuba con un respaldo limitado en la región.

