La designación de Víctor “Ito” Bisonó como ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana ha sido resaltada por expertos internacionales como un movimiento estratégico que refuerza la posición del país en el escenario global. El nombramiento, realizado por el presidente Luis Abinader poco después de que Keiko Fujimori asumiera la presidencia de Perú, pone de relieve la importancia de contar con líderes preparados para gestionar los desafíos geopolíticos y económicos actuales.
Desde el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University, se ha subrayado que tanto la mandataria peruana como el nuevo canciller dominicano comparten una formación como fellows de dicho centro. Esta coincidencia refuerza la idea de que el liderazgo con experiencia y capacidad de ejecución es vital para transformar la realidad de las naciones y convertir las ideas en resultados tangibles.
Experiencia y capacidad de gestión de Bisonó
Víctor Bisonó cuenta con una trayectoria de más de tres décadas en la vida pública de la República Dominicana, lo que le otorga una visión integral para conducir la política exterior. Antes de asumir la Cancillería, el funcionario desempeñó roles clave en el Gobierno, incluyendo cuatro periodos como legislador, la dirección del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes —donde impulsó la competitividad y la atracción de inversiones— y el liderazgo del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones.
Su perfil combina la experiencia técnica con una capacidad de ejecución que resulta fundamental en un contexto donde la política exterior está estrechamente ligada a la seguridad económica, la tecnología y las cadenas de suministro globales.
Fortaleza económica y oportunidades estratégicas
El dinamismo de la economía dominicana sirve como plataforma para la gestión de Bisonó. El país ha logrado evolucionar de una base centrada en el turismo y la agricultura hacia una economía sofisticada con sectores fuertes en manufactura de dispositivos médicos, productos farmacéuticos y servicios integrados a mercados internacionales. Esta transformación se refleja en el crecimiento del PIB nominal, que pasó de aproximadamente US $74,000 millones en 2016 a superar los US $140,000 millones a mediados de 2026.
Asimismo, la República Dominicana se ha posicionado como un destino atractivo para la inversión extranjera, con un stock acumulado que sobrepasa los US $60,000 millones. En este entorno, la relación con Estados Unidos sigue siendo un pilar fundamental, destacando el comercio bilateral que en 2025 alcanzó cerca de US $20,000 millones.
El rol del país en la seguridad regional
Ante las tendencias de nearshoring y friendshoring, la República Dominicana ha sabido capitalizar su proximidad geográfica y su estabilidad para convertirse en un aliado estratégico en las cadenas de suministro de Estados Unidos. La gestión de Bisonó se perfila como determinante para navegar esta realidad geopolítica, aprovechando la seguridad jurídica y la apertura a la inversión que caracterizan la administración actual para fortalecer el bienestar nacional y la integración regional.

