Lo que suele empezar como un simple pasatiempo con una consola o una computadora tiene el potencial de transformarse en una trayectoria profesional en áreas como la inteligencia artificial, la ciberseguridad o el desarrollo de software. En el marco de la celebración del Día del Gamer este 29 de agosto, Robert Calva, líder de Ecosystem Solutions para la región NOLA en Red Hat, señaló que la curiosidad que despiertan los videojuegos es, en muchos casos, el motor que impulsa a nuevos profesionales de la tecnología.
Para muchos jóvenes, el contacto con los videojuegos es su primer acercamiento a interrogantes técnicas sobre cómo se crean los personajes, el funcionamiento de los gráficos o la construcción de mundos digitales. Según Calva, esa inquietud por entender el trasfondo de lo que ven en pantalla es lo que lleva a muchos especialistas en tecnologías de la información a iniciar su camino en el sector.
De la diversión a la creación con código abierto
El paso de ser un jugador a convertirse en un creador suele darse mediante la modificación de personajes, el diseño de escenarios o la automatización de tareas. En este proceso, el software de código abierto se presenta como una herramienta clave, ya que permite el acceso a recursos tecnológicos sin las barreras de las licencias costosas.
Actualmente, estudiantes pueden formarse utilizando herramientas como Scratch para programación, Blender para modelos 3D, Gimp o Inkscape para diseño, Audacity para audio y Godot Engine para la creación de sus propios juegos. La esencia del código abierto radica en la posibilidad de aprender mediante la observación del trabajo ajeno, la reutilización de código y el intercambio de avances con una comunidad global, bajo la premisa de aprender compartiendo.
Un motor para la inteligencia artificial y la industria
La evolución de los videojuegos ha caminado de la mano con el progreso tecnológico. Los avances en procesadores gráficos (GPU) y motores sofisticados, nacidos para mejorar la experiencia de juego, son hoy fundamentales para el desarrollo de modelos de inteligencia artificial y aplicaciones empresariales de alto nivel.
Además, el gaming ha funcionado como un laboratorio de innovación para otras áreas. Tecnologías como la realidad virtual y aumentada, desarrolladas inicialmente para el entretenimiento, tienen hoy aplicaciones críticas en la medicina, la aviación, el entrenamiento militar y la logística. Calva enfatiza que el reto de la industria es formar talento que no solo sepa programar, sino que posea la capacidad de colaborar y construir sobre el conocimiento colectivo en un entorno dominado por la inteligencia artificial.

