Las autoridades federales de Puerto Rico confirmaron este jueves la llegada de un ciudadano dominicano, quien fue extraditado para responder ante la justicia por delitos de narcotráfico y lavado de dinero. El imputado, identificado como Fidel Antonio Knight Cerda, fue capturado en territorio dominicano el pasado 8 de julio y entregado a las autoridades puertorriqueñas este miércoles.
Según detalló el jefe de la Fiscalía federal de San Juan, Héctor Ramírez Carbó, el proceso responde a una acusación emitida por un gran jurado federal en septiembre de 2023, donde se le señala por conspirar para la distribución internacional de cocaína y el blanqueo de capitales derivados del tráfico de estupefacientes.
Operaciones entre La Romana y San Juan
Las investigaciones federales establecieron que Knight Cerda utilizaba una ruta de transacciones ilícitas que conectaba la provincia de La Romana, en la República Dominicana, con Puerto Rico. Para ocultar el origen de los fondos, el acusado empleaba criptomonedas en sus movimientos financieros.
El expediente judicial indica que la conspiración para distribuir al menos cinco kilos de cocaína hacia los Estados Unidos se mantenía activa desde febrero de 2022. Asimismo, se le atribuye la planificación de esquemas de lavado de dinero vinculados al narcotráfico desde el año 2021.
Detalles de las transacciones financieras
La acusación puntualiza dos eventos clave ocurridos en marzo de 2021. En la primera ocasión, el imputado y un cómplice habrían ordenado la entrega de unos 400,000 dólares en San Juan para ser convertidos en criptoactivos. En un segundo movimiento, realizado poco después, se ordenó la transferencia de cerca de dos millones de dólares provenientes del tráfico de drogas bajo la misma modalidad de conversión digital.
Actualmente, el caso es manejado por un fiscal federal auxiliar bajo la supervisión de la Sección de Crimen Organizado Transnacional. De ser hallado culpable, Knight Cerda podría enfrentar una sentencia de entre 10 años y cadena perpetua por el tráfico de drogas, además de una condena de hasta 20 años de cárcel por los cargos de lavado de dinero.

