Un operativo masivo realizado por las autoridades dominicanas logró desmantelar una red de contrabando en Santo Domingo Este, tras incautar 46,957,123 unidades de productos médicos ilegales. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) informó que la mercancía, que incluye fármacos vencidos, falsificados y adulterados, tiene un valor estimado de más de RD$531 millones.
Las intervenciones se concentraron en los sectores Los Tres Ojos y Los Frailes II, donde se identificaron puntos clave de almacenamiento. Según el reporte oficial, la distribución de estos productos representaba una “amenaza de alta gravedad” para la salud de la población, debido a que no cuentan con los controles sanitarios necesarios.
Viviendas utilizadas como depósitos de contrabando
Durante las investigaciones, las autoridades detectaron que una casa de dos niveles en el sector Los Tres Ojos funcionaba como almacén para la red. Este inmueble permitía guardar grandes volúmenes de insumos médicos destinados a la venta fuera de los canales legales. De igual forma, en Los Frailes II se ocuparon otros materiales vinculados a este esquema de comercio ilícito.
Aunque se logró el decomiso de una cantidad impresionante de productos, el MICM no ha revelado si hubo personas arrestadas ni quiénes son los responsables de manejar esta estructura. Tampoco se ha precisado cuánto tiempo llevaban operando estos centros de acopio.
Gran variedad de productos y logística de traslado
El cargamento decomisado no solo consistía en medicinas con problemas de autenticidad, fecha de vencimiento o composición, sino que también incluía diversos insumos médicos como:
- Guantes
- Mascarillas
- Batas
- Jeringas
- Fajas
Debido al enorme volumen de la mercancía, el operativo requirió una logística de transporte considerable. Se utilizaron dos furgones de 45 pies, un camión de 22 pies y seis camionetas para movilizar todo el material hasta la sede del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (Ceccom).
Acción coordinada de las autoridades
Este golpe al comercio ilegal fue el resultado de un trabajo conjunto entre el MICM, la Procuraduría General de la República (PGR), la Dirección Central de Inteligencia Delictiva (Dintel), la Digemaps y el Ceccom. El objetivo principal fue frenar la distribución de productos que ponen en riesgo la seguridad de los pacientes y que, además, provocan evasión fiscal al Estado dominicano.
Las autoridades continuarán con las investigaciones para determinar si estos medicamentos ilegales llegaron a farmacias o puntos de venta locales, mientras el Ministerio Público busca establecer las responsabilidades legales correspondientes.

