La Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD) evalúa una propuesta de la empresa chilena ENAER para actualizar tecnológicamente sus aviones entrenadores T-35 Pillán. El proyecto busca extender la vida útil de estas aeronaves mediante la transferencia de conocimientos y la capacitación de técnicos especializados, asegurando que la flota cumpla con los estándares actuales de navegación y operación.
El acercamiento se concretó en la Embajada de la República Dominicana en Santiago, donde el embajador Juan Cohen y el coronel Carlos Caballero, quien se desempeña como agregado militar, naval, aéreo y policial, recibieron a los directivos de la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (ENAER). Durante la reunión, los representantes de la compañía chilena, Emanuel González y Alberto Alfaro Ibarra, detallaron el plan de cooperación para fortalecer la capacidad de instrucción de la institución dominicana.
Fortalecimiento de la instrucción aérea nacional
Esta iniciativa de modernización se suma a los esfuerzos de la FARD por robustecer su capacidad de formación de pilotos. En el año 2024, la institución reforzó su inventario con siete unidades T-35 Pillán que fueron adquiridas al Ejército del Aire y del Espacio de España. Con la actualización propuesta, se pretende mantener la operatividad de estas plataformas, que actualmente son el eje central de la formación básica de los cadetes dominicanos, permitiendo su uso efectivo al menos hasta mediados de la próxima década.
La importancia de estas aeronaves quedó demostrada recientemente, en octubre de 2026, cuando un grupo de cadetes completó con éxito sus primeros vuelos en solitario utilizando este modelo.
Experiencia regional y tecnología aplicada
La propuesta de ENAER se fundamenta en trabajos previos realizados con la Fuerza Aérea Paraguaya, donde la empresa ejecutó mantenimientos mayores y modernizaciones tecnológicas. Los paquetes de actualización que ofrece la firma chilena incluyen mejoras estructurales y la digitalización de cabinas para combatir la obsolescencia de los equipos, un factor clave para las flotas que operan con tecnología de décadas pasadas.
Mientras la empresa desarrolla su nuevo modelo, el T-40 Newen, mantiene el soporte técnico y la capacidad de modernización para los operadores actuales del T-35. Para la gestión de la defensa nacional, este acercamiento representa una oportunidad para asegurar la continuidad de los programas de entrenamiento con soluciones tecnológicas probadas, fortaleciendo al mismo tiempo los lazos de cooperación técnica entre la República Dominicana y Chile.

