Santo Domingo. La industria turística de República Dominicana volvió a superar sus propios registros. Entre enero y julio de 2026 el país recibió 7,700,118 visitantes, un incremento de 7% frente al mismo período del año anterior y el mejor desempeño histórico para un lapso equivalente.
El anuncio lo hizo el ministro de Turismo, David Collado, durante una rueda de prensa celebrada en el hotel Embajador de Santo Domingo ante representantes del sector productivo. Del total acumulado, 5,885,259 corresponden a turistas llegados por vía aérea y 1,814,859 a cruceristas que ingresaron por vía marítima.
Julio: más de un millón en un solo mes
Solo en julio el país recibió 1,083,448 visitantes, con un crecimiento de 2.9% respecto al mismo mes del año pasado. De esa cifra, 921,718 llegaron por aire y 161,730 en cruceros.
El mercado estadounidense se mantuvo como principal emisor con 48% del total, seguido por Canadá con 7%. Argentina y Colombia aportaron 6% cada uno y Puerto Rico 5%, con participaciones adicionales de México, Reino Unido y España.
La ocupación hotelera promedio del mes se ubicó en 76%. En cuanto a terminales aéreas, Punta Cana concentró 58% de las operaciones, seguida por Las Américas y el Aeropuerto del Cibao.
Satisfacción e intención de retorno
Los indicadores de experiencia acompañan las cifras de volumen. La valoración media de los visitantes alcanzó 4.4 sobre 5 puntos posibles. El 91% de los vacacionistas consultados manifestó intención de regresar al país, mientras 59% aseguró que recomendaría el destino.
Ese dato de retorno es especialmente relevante en términos económicos: el visitante recurrente reduce el costo de adquisición por turista, ya que exige menos inversión en promoción para volver a captarlo.
El factor aéreo
Detrás del crecimiento hay una apuesta explícita por la conectividad. En julio, durante la reunión del Comité Ejecutivo de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil, Collado planteó que la aviación dejó de ser un componente secundario de la promoción turística para convertirse en pieza del crecimiento económico.
El ministro señaló que durante años los países concentraron esfuerzos en promoción internacional y acuerdos con operadores, dejando en segundo plano el desarrollo de rutas. Su argumento fue directo: sin fortaleza en conectividad aérea, el turismo no crece por más atractivos naturales o buena promoción que tenga un destino.
Esa estrategia produjo un cambio en el mapa de mercados emisores. Colombia se convirtió en 2024 en uno de los principales países emisores hacia República Dominicana, superando a mercados europeos tradicionales como Francia, Inglaterra y Alemania. También crecieron los flujos desde Argentina, Chile, Perú, El Salvador y México.
Entre los hitos del período, Collado destacó el acuerdo de cielos abiertos firmado con Estados Unidos, una negociación que el país esperó por más de 25 años, acompañada del proceso para superar la inspección de la Administración Federal de Aviación.

