El presidente Luis Abinader informó este miércoles que la administración dominicana ha decidido gestionar con total discreción la salida de nueve diplomáticos cubanos, con el objetivo central de proteger la relación diplomática con la isla. El mandatario aclaró que esta medida es un asunto puntual que se está tratando directamente con el gobierno de Cuba a través de los mecanismos oficiales.
Durante una comparecencia ante los medios en el Palacio Nacional, el jefe de Estado detalló que la gestión de este caso recae sobre el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex). Al respecto, Abinader precisó que
“El Ministerio de Relaciones Exteriores se ha comunicado de manera bilateral con la República de Cuba”
. Con estas declaraciones, el presidente aborda por primera vez de manera pública este incidente diplomático.
Postura oficial ante las acusaciones de Cuba
El mandatario dominicano desmintió que la salida de los funcionarios responda a una intención de distanciamiento de la República Dominicana con los países de la región. Esta aclaración surge tras la fuerte reacción del gobierno cubano, que el pasado 13 de agosto calificó la decisión como algo realizado “en los términos más enérgicos” y acusó a las autoridades locales de ceder ante intereses externos.
En un comunicado emitido por la administración de la isla, se afirmó que la acción dominicana no tiene otra causa que
“el sometimiento del gobierno de República Dominicana a las presiones del gobierno estadounidense, que, en su empeño de aislar a Cuba, se ha propuesto dañar nuestras relaciones diplomáticas con los países de la región”
.
Contexto de los incidentes deportivos
Aunque el Gobierno dominicano no ha dado una razón oficial que conecte la salida de los diplomáticos con eventos previos, el retiro de los funcionarios ocurrió tras una serie de situaciones reportadas durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe. En dicho evento, se registraron incidentes que involucraron a ciudadanos cubanos y a las fuerzas de seguridad locales.
Según investigaciones periodísticas, se detectó la presencia de agentes de seguridad cubanos dentro de instalaciones deportivas con el fin de vigilar a su propia delegación para evitar deserciones. Se reportó que, en el Parque del Este, militares dominicanos sorprendieron a personas cubanas persiguiendo a atletas que intentaban dejar su equipo. Además, se señaló que algunos de estos individuos utilizaron uniformes de otras delegaciones para circular sin levantar sospechas en las instalaciones.

