El mercado internacional de granos atraviesa un periodo de precios a la baja, lo que ha provocado que los productores argentinos frenen sus ventas a la espera de mejores condiciones. A pesar de este escenario, el maíz en Argentina mantiene un ritmo de comercialización que supera los promedios históricos, mientras que la soja muestra un avance más lento en sus operaciones comerciales.
Dante Romano, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, explicó que la caída en los precios internacionales se debe principalmente a la cosecha en Estados Unidos, las expectativas de oferta y las estrategias de inversión de los fondos globales. Según el especialista, “La baja de precios internacionales está llevando a los productores a esperar mejores oportunidades de venta, pero la situación comercial es diferente para cada cultivo”.
Situación del maíz y la soja
En el caso del maíz, la siembra en Argentina presenta un avance del 39,8% sobre las 8,4 millones de hectáreas previstas, superando los niveles del año pasado. En términos de ventas, el 65% de la producción ya cuenta con precio pactado, una cifra que se sitúa 9 puntos por encima de lo habitual para esta etapa. Asimismo, las exportaciones de este grano en Argentina han crecido un 41% hasta octubre, contrastando con la caída del 24% registrada en Brasil.
Por el contrario, la soja presenta un panorama menos dinámico. Las ventas con precio para la campaña 2025/26 alcanzan apenas el 50% de la producción, lo que representa tres puntos menos que el promedio histórico. Esta desaceleración responde directamente a la caída de los precios internacionales, que ha desincentivado a los productores a cerrar nuevos negocios.
Perspectivas para el trigo y el contexto mundial
El mercado del trigo también enfrenta presiones debido a la cercanía de la nueva cosecha argentina y una mayor oferta global. Aunque se estima una producción nacional de entre 22 y 23,8 millones de toneladas, la condición de los cultivos ha bajado al 61,7% debido a las heladas recientes. Un factor de incertidumbre es el volumen de la campaña anterior que aún no se ha vendido, el cual asciende a unos 4 o 5 millones de toneladas.
A nivel internacional, la situación del trigo está marcada por la posible reactivación de los envíos desde la región del Mar Negro entre Rusia y Ucrania. Mientras tanto, en el sector de la soja, se observa que las compras de China podrían ayudar a estabilizar los precios, aunque el avance de la siembra en Brasil sigue siendo un factor clave para la oferta mundial.

