Los resultados de la evaluación PISA 2025 revelan una realidad compleja para la República Dominicana: mientras el uso de la inteligencia artificial (IA) entre los estudiantes es elevado, el desempeño en el área de ciencias sigue siendo sumamente bajo. Este escenario plantea la urgencia de transformar el acceso tecnológico en una verdadera oportunidad de desarrollo cognitivo para la juventud dominicana.
Según los datos obtenidos, el 50 % de los alumnos dominicanos de 15 años utiliza herramientas de IA cada semana para sus labores escolares, una cifra que supera el promedio de la OCDE, situado en un 46 %. Entre los usos más comunes destacan la investigación de temas, el resumen de textos y la redacción de trabajos. Sin embargo, esta alta adopción tecnológica no se traduce en mejores calificaciones; por el contrario, el país enfrenta un rezago significativo en competencias fundamentales.
Brechas en el aprendizaje y riesgos de la digitalización
La situación educativa actual muestra que solo el 26 % de los estudiantes dominicanos alcanza el Nivel 2 en ciencias, lo que significa que tres de cada cuatro jóvenes no logran el nivel básico para aplicar conocimientos científicos en situaciones cotidianas. Además, el 69.3 % de la población estudiantil presenta deficiencias simultáneas en matemáticas, lectura y ciencias.
Ante este panorama, surge el riesgo de que la inteligencia artificial no sea una herramienta de apoyo, sino un mecanismo que amplifique las debilidades existentes. El análisis advierte que el problema no es la falta de tecnología, sino la necesidad de una “alfabetización cognitiva” que permita a los estudiantes saber preguntar, verificar fuentes y razonar críticamente, en lugar de simplemente delegar sus tareas a las máquinas.
Avances en la agenda de educación digital
A pesar de los retos, el Estado dominicano ha comenzado a estructurar respuestas institucionales. Entre las acciones destacadas se encuentran la aprobación de la Estrategia Nacional de Educación Digital por parte del Consejo Nacional de Educación y la puesta en marcha de programas como “RD Inteligente”, ejecutado mediante el ITLA, que busca capacitar a un millón de ciudadanos en el uso de esta tecnología.
Asimismo, el Ministerio de Educación (MINERD) ha implementado normativas como la Orden Departamental 011-2026, la cual busca regular el uso de dispositivos móviles en las aulas. Esta política prohíbe el uso de celulares personales en los niveles Inicial y Primario, mientras que en Secundaria permite su empleo exclusivamente con fines pedagógicos y bajo la supervisión de los docentes, intentando evitar distracciones que afecten el proceso de aprendizaje.
El reto final para la gestión educativa nacional consiste en asegurar que la integración de la IA no sea una agenda paralela, sino una parte integral de la mejora en la lectura, el razonamiento matemático y el pensamiento crítico, garantizando que la tecnología sea un motor de progreso para el desarrollo nacional.

