Durante el año 2025, Estados Unidos logró un saldo comercial positivo de aproximadamente US$5,300 millones frente a República Dominicana, tras vender al país unos US$12,900 millones en mercancías mientras que las compras estadounidenses a productos dominicanos alcanzaron los US$7,600 millones. Este intercambio comercial, que sumó un total de US$20,500 millones, muestra que por cada dólar que Washington adquiere de bienes dominicanos, coloca cerca de US$1.70 en el mercado local.
Tensiones comerciales y aranceles
Este escenario de intercambio se desarrolla en un contexto de fricciones comerciales, ya que ciertos productos provenientes de la República Dominicana están sujetos a un arancel del 12.5 % en Estados Unidos. Esta medida representa un retroceso en la tendencia de reducción de barreras que se mantenía bajo el marco del DR-CAFTA durante casi veinte años.
A pesar de que República Dominicana mantiene un superávit comercial con su principal socio, Washington ha ejercido presión para que el país permita un mayor acceso al mercado nacional para el arroz estadounidense. El Gobierno dominicano, en un esfuerzo por salvaguardar la seguridad alimentaria y proteger el sustento de miles de agricultores locales, ha mantenido medidas de protección para este rubro estratégico.
Protección al sector arrocero nacional
Actualmente, el sistema de importación permite el ingreso de un contingente de 23,300 toneladas métricas de arroz de Estados Unidos sin pagar aranceles. No obstante, cualquier cantidad que exceda dicho límite está obligada a pagar un impuesto del 99 %.
Desde la perspectiva estadounidense, estas restricciones no se alinean con los acuerdos de liberalización comercial pactados. Sin embargo, la administración dominicana sostiene que la protección del arroz es vital para evitar un impacto negativo en la producción nacional y garantizar el bienestar de los productores del país.

